Es el nombre de una tribu de indios del Canadá, cazadores de los bosques. A día de hoy unos cinco mil algonquines viven en el sudoeste de Québec, noroeste de Ottawa y zonas limítrofes de Ontario.
Algonquin es uno de los hoteles con más historia que uno pueda encontrar. Situado en la calle 44 entre la 5ª y la 6ª avenida en Manhattan fue inaugurado en 1.902 y durante los años 20 se convirtió en el lugar de encuentro de un grupo de librepensadores y conversadores: la Round Table.
Dorothy Parker, Harpo Marx, George Kaufman y Robert Benchley entre otros, se reunían en el comedor principal alrededor de una mesa alargada, no redonda, como me comentó que era un camarero del hotel y entre martini y martini interpretaban la vida.
A finales de los 30, Frank Case dueño del hotel y buen anfitrión acogió a un gato de aspecto desaliñado; así empezó la tradición. Hoy los clientes adoran a Matilda la gata residente actual que se mueve por el hotel con total libertad, teniendo únicamente vetada la entrada a la cocina.
Algonquin es también el nombre de un cocktail que se prepara en coctelera: 3/7 de whisky de centeno, 3/7 de zumo de piña y 1/7 de vermouth Martini seco. Batimos bien y servimos en un vaso de old fashioned añadiéndole el hielo que hemos utilizado.


Francia y Alemania: "La decisión del rescate es de España"
Un nuevo terremoto de magnitud 5 sacude el norte de Italia
España recurre a Iniesta y Silva para superar la muralla de China
Diseñan una llave que abre sin girar y una botella que enfría el agua
¿15.000 euros para toros o empleo? Guijo de Galisteo elige lo primero
Comer sin parar para evadirse de la realidad
Marina d'Or compite con Madrid y Barcelona por Eurovegas
"Si las putas hablásemos se derrumbaría la institución del matrimonio"
¡Sé el primero en hacerlo!