A las mujeres nos gustan los preámbulos y los protocolos, nos gustan los ceremoniales y disfrutamos más con los preparativos que con la fiesta en sí. Nos encanta ir sintiendo que la temperatura sexual va subiendo; el cosquilleo en ese lugar, bajo el ombligo, es la antesala del placer que nos aguarda. Nos duele mucho que notar que nuestro hombre va al grano.
Viaje al interior del placer
Pero, ¿cómo saber si tu chica está ya suficientemente excitada? Supongo que piensas que lo mejor es preguntarle; no lo hagas, sería tanto como romper el hechizo del momento. Ella está viajando al interior de su placer y una pregunta podría acabar con el viaje bruscamente. No te fíes de sus bragas mojadas, no es el síntoma más importante.
Te doy más pistas: labios mayores y menores hinchados, clítoris erecto, orificio vaginal relajado y, sobre todo, respiración y sus susurros. Aprende el lenguaje de sus ruiditos, te dirán mucho de lo que has de hacer. Te espero toda esta semana para que aprendas a llevar a tu chica al paraíso.

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