China ha conseguido crear el primer tren colgante de levitación magnética del mundo, una tecnología que según explicó hoy a EFE su creador, Li Lingqun, ya interesa a numerosas empresas y ciudades del gigante asiático.
Según Li, miembro del Centro de Tecnología e Investigación Zigu que desarrolla el proyecto, el tren puede alcanzar los 400 kilómetros por hora, aunque en la prueba del jueves -donde sólo avanzó 70 metros- no llegó a esa velocidad.
"El tren iría colgado a cuatro o seis metros de altura (sin tocar los raíles, es decir, "levitando") y con él se podría construir una red que enlazara a las grandes ciudades chinas", destacó el científico.
Los trenes ya "flotaban" sobre las vías
China es el único país del mundo que actualmente tiene un tren de levitación magnética para uso público, el que une Shanghai con su aeropuerto Pudong, y que alcanza los 450 kilómetros por hora (desarrollado por la empresa alemana Transrapid) y costó más de 1.300 millones de dólares.
En el caso shanghainés, la "vía" sobre la que flota el tren está debajo del vehículo, mientras que el ferrocarril desarrollado en Dalian la tendrá arriba, desafiando aún más las leyes de la gravedad.
El modelo se basa en el rechazo recíproco de los polos magnéticos del mismo signo
"El tren colgante es muy seguro, y además presenta ventajas sobre el maglev de Shanghai", destacó el experto chino. Entre esas ventajas está su capacidad de carga, ya que mientras el maglev normal puede transportar una tonelada por metro cuadrado (sin contar el peso del vagón), el colgante es capaz de soportar cuatro, lo que lo hace ideal no sólo para llevar pasajeros, sino también cargas.
"Además su coste de construcción es un 28 por ciento más barato: mientras construir un kilómetro del maglev colgante cuesta 9'6 millones de dólares, el otro vale 36 millones", añadió Li.
El primer maglev chino, el "Zhonghua I" (con los raíles debajo), hizo su primera prueba experimental en octubre del pasado año, convirtiendo a China, junto a Japón y Alemania, en el tercer país capaz de desarrollar esta costosa tecnología.
El tren de Shanghai, en cuyo interior uno se siente como en un avión (debido a la velocidad y a la ausencia de rozamiento), no es muy usado por los shanghaineses, debido al alto precio de su billete, aunque se ha convertido en los pocos años que lleva en operación en una de las mayores atracciones turísticas de la ciudad.




La UE cree que el Gobierno pudo inflar el déficit
En España se descargan 1,4 millones de apps al día
Cuando ellas tienen el mando, ¿lo hacen mejor?
Un Franco congelado llega a ARCO 2012
El mexicano Jorge Volpi gana el Premio Planeta-Casa de América
Los candidatos invisibles de los Goya
El PP cada vez entiende "menos" a las agencias de rating
La ruta Escobar: la vida del narcotraficante en Medellín



¡Sé el primero en hacerlo!