Cirugeda ya ha llevado a cabo esta idea en el barrio sevillano de La Alameda y en el madrileño de Lavapiés. Y ahora quiere hacerla realidad en Barcelona. En la construcción de estos apartamentos, que se levantan en apenas una semana, pueden participar sus futuros inquilinos, lo que ayuda a abaratar sus costes.
Vivienda social
El apartamento chicken es una de las seis apuestas de vivienda social que forman parte del proyecto APTM (acrónimo de apartamento) que estos días se puede conocer en Construmat, en la Fira de Barcelona. Los visitantes pueden entrar en uno de estos pisos pilotos y ver la distribución de los espacios. Gustau Gili, Juan Herreros, Miquel Suau o Anne Lacaton son algunos de los arquitectos que han traído sus ideas hasta Barcelona.
Estos miniapartamentos eran inviables hasta ayer en España ya que la normativa impide construir viviendas inferiores a los 40 metros cuadrados, pero la intención del Gobierno de modificar la legislación sobre la vivienda de protección oficial y permitir que ésta sea de hasta 25 metros cuadrados abre nuevas expectativas a este tipo de proyectos.




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