Recuperado Keith Richards de su caída, ocurrida durante un descanso de los ajetreos de esta gira mundial que se inició en agosto del 2005 y que ya les ha llevado por tres continentes, los Rolling Stones han vuelto a los escenarios con los ánimos encendidos de antemano en un público aún eufórico por la victoria de la selección italiana en el Mundial de Fútbol.
Mick Jagger se encargó de recordarlo al inicio del concierto, y los jugadores Marco Materazzi y Alessandro del Piero cerraron la actuación entonando un "campeones" en el escenario después del último y mítico tema de la noche, "I can't get no satisfaction".
Richards, consciente de la atención que suscitaba tras su accidente, no dejó pasar la oportunidad de bromear, golpeándose la cabeza, y de cantar dos canciones.
Dos horas duró este concierto en el que temas históricos de los Rolling Stones primaron sobre los de su último trabajo discográfico, "A bigger bang".
"Jumpin'jack flash" fue la canción que dio comienzo al concierto, que arrancó con un auténtico "Big Bang" de luces y fuegos artificiales, parte de la majestuosa puesta en escena que los Stones llevan consigo y que incluye un escenario móvil que atraviesa el estadio y unos espectaculares palcos a sus espaldas, en los que se sitúan un centenar de espectadores que han pagado unos quinientos euros por sus entradas.
"Let's spend the night together", "It's only rock'n roll", "Miss you", "Honky tonk women", "Simpathy for the devil" o "Brown sugar" fueron algunas de los "históricos" temas que Mick Jagger entonó, haciendo gala de su mejor forma, de sus ya famosos contoneos, saltos y carreras de un lado a otro del escenario sin que parezca que los más de sesenta años que tiene le pesen lo más mínimo.
"Oh no, not you again" y "Rough justice" fueron de las pocas canciones de "A bigger bang" que los Rolling Stones interpretaron en este concierto.
Unos veinte camiones y 135 personas, a las que en cada parada se unen otras 160 personas locales, forman parte de la mastodóntica y milimétrica organización que trabaja en esta gira para una banda que, con cuarenta años en la carretera, sigue disfrutando y haciendo disfrutar en el escenario .
En el anterior tour, en 2001 y sin un álbum nuevo, los Rolling Stones lograron, sólo con la venta de entradas, 170 millones de dólares, según una fuente próxima a la legendaria banda.
La mítica agrupación llegará a España en agosto, para actuar el día 14 en El Ejido (Almería) y el 16 en Valladolid.


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