El acalorado debate público abierto por un oso pardo en Alemania y Austria se ha cortado de raíz con un disparo.
"Bruno", un oso que deambulaba desde hacía semanas por la región fronteriza entre Baviera y Austria planteó una fuerte disyuntiva:
- Dejarlo vivo, para que pudiese desenvolverse en su hábitat. Esta opción, planteada por numerosos grupos ecologistas, significaba que se alimentase de ovejas y de otros animales domésticos.
- Matarlo. Alternativa defendida por cazadores y granjeros.
- La alternativa de cazarlo vivo se descartó tras varios intentos fallidos.
Bueno, pues como habrán podido deducir, la muerte fue la solución.
Cazadores del estado federado germano de Baviera lo abatieron anoche, según ha confirmado un portavoz oficial.
"Bruno" cayó muerto en la zona de Miesbach, próxima al lago de Spitzing.




Atenas despierta entre cenizas
Los rostros del paro, tres meses después
Los actores de 'Crepúsculo', vetados para 'Los Juegos del Hambre'
Consejos para ganar espacio en la cocina
Robert Adams, el fotógrafo del primer 'ladrillazo'
Contratar a empleados de hogar se bonificará al 45% para familias numerosas
Una nueva sentencia confirma que enlazar es legal
Un buscador localiza hoteles sostenibles



¡Sé el primero en hacerlo!