La niña que vivía atrapada en un cuerpo de una persona de 80 años

La niña que vivía atrapada en un cuerpo de una persona de 80 años

AGENCIA ATLAS 29.08.2016 - 09:24h

Nadia tiene 11 años y es pura vida. Y no sólo, porque lo digan una y otra vez sus padres. Uno lo comprueba nada más conocerla. Pero esa vida se apaga. Las células de Nadia envejecen a un ritmo vertiginoso. Casi la mitad de su cuerpo es como si tuviera 80 años. Sufre el síndrome de Tricotiodistrofia, una de esas raras enfermedades que sufren cinco niños como Nadia en toda España. En todo el mundo hay 17 investigadores que intentan frenar los diferentes efectos de la enfermedad: sordera, desorientación. Y tirando del carro de esa investigación, sus padres, Fernando y Margarita. El médico que ayudaría a andar a la pequeña estaba en Afganistán. Y allí se fueron a consultarle. Aunque el país estuviera en guerra. Ahora Nadia necesita operarse. Por sexta vez. Para resetear unas células que empeoran cada cuatro años. Sus padres vuelven a recaudar dinero para que la operen lo antes posible. Porque cada operación cuesta más de 100.000 euros. Y que se investigue para erradicar la Tricotiodistrofia, 4000 euros al mes. Dedican todo lo que pueden del sueldo y los donativos que obtienen para sufragar los gastos. Que a partir de ahora no haya más casos en España es gracias al esfuerzo de estos titánicos padres. Porque a los fetos que se sospecha la misma patología se les hace una prueba bautizada como el test de Nadia, una prueba con la que se puede evitar pasar por todo esto. No duden de cómo acabará esta historia. Con más o menos ayuda, los padres de Nadia lograrán que la sonrisa de esta pequeña no se apague.

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