La escasez de mano de obra en el sector turístico pone en jaque la campaña de verano

El turismo ha despegado ya en nuestro país. Las cifras reflejan que los visitantes tanto extranjeros como nacionales han vuelto a viajar de forma masiva y sorprende que en lugares especialmente turísticos escasee la mano de obra. Por ejemplo, en Benidorm se necesitan alrededor de 3.500 profesionales de la hostelería. "Nos está costando mucho encontrar a trabajadores cualificados", admite con preocupación Toni Mayor, presidente de la patronal de hoteleros de Benidorm y la Comunidad Valenciana. La escasez se aprecia tanto en el sector de los camareros como en la cocina, corrobora Jorge Lepe, director del hotel Cimbel. A tan solo mes y medio del comienzo de una temporada de verano que se espera que volverá a ser como las de los mejores tiempos, la falta de mano de obra inquieta a los profesionales que piensan que puede poner en peligro la calidad del servicio, y la oferta de prestaciones que los clientes demandan. Se teme que incluso haya restaurantes que no puedan funcionar al 100% u hoteles que tengan que operar con algunas plantas cerradas al público. Entre las razones de la escasez están las condiciones laborales. El trabajo en fin de semana, en turnos partidos o de larga duración disuade a los potenciales interesados y hace que sea un oficio con cada vez menos demanda. "La gente desiste y busca otras alternativas", explica Toni Mayor. A la espera de cambios el sector de la hostelería se puede decir que sigue sufriendo, aun después de la pandemia.