World of Warcraft
World of Warcraft es el juego de rol masivo online más exitoso de todos los tiempos. BLIZZARD

Hace unos días, la asociación sueca de defensa de los niños Youth Care Foundation hacía pública una serie de opiniones muy polémicas sobre el videojuego online para PC World of Warcraft. En dicho informe se decía que World of Warcraft es el más peligroso de todos los juegos actuales, se afirmaba que "es la cocaína de los juegos para PC".

Ahora, Blizzard ha explicado a 20minutos.es que su juego World of Warcraft no es una droga sino una forma de entretenimiento y, como en cualquier otra forma de ocio, es el jugador quien debe tener el control de la situación. La compañía pone a disposición de los jugadores "elementos que les permiten tomar descansos de forma natural".

Como en cualquier otra forma de ocio, es el jugador quien debe tener el control de la situación

Como ejemplo ponene el Rest System, un sistema de descanso integrado en la mecánica del juego que consiste en mantener a los personajes en una posada o gran ciudad mientras se está desconectado. Después, cuando se vuelve a jugar, el personaje obtiene el doble de expeiencia durante un tiempo que depende del que ha pasado descansando. De este modo se pretende que los jugadores no se obsesionen con quedarse atrás en el juego, ya que pueden llegar al nivel de sus amigos progresando al doble de la velocidad normal.

"Es importante señalar que esta mecánica fue diseñada e implementada durante el proceso del desarrollo y ha estado en el juego desde su lanzamiento", explica Blizzard.

"Otro ejemplo sería el diseño de las misiones y mazmorras. Las misiones generalmente se pueden completar solo o en grupo en menos de una hora. Esto permite a los jugadores conseguir progresos significativos en el juego en muy poco tiempo de dedicación", añade la compañía.

World of Warcraft también permite controlar el tiempo de juego mediante un reloj integrado en el que se puede programar una alarma. Aún más importante es el sistema de control parental que permite que los padres controlen el tiempo que juegan sus hijos. El mecanismo es sencillo y se hace a través de una página web en la que se puden configurar permisos de juego para los menores.

Las herramientas para el control existen, tan sólo hay que utilizarlas con responsabilidad.