Videojuegos
Dos jugadores echan una partida a un videojuego de fútbol. JESHOOTS

¿Quién no quiere una parte de tan rico pastel? El pastel es el sector de los videojuegos y es, sin duda, rico en millones. Esta industria ya superó la barrera de los 100.000 millones de dólares (en 2017 supusieron un negocio de 108.000 millones de dólares).

Con esos números no es de extrañar que cada semana sepamos de alguna empresa que quiere entrar en el club. Lo último es lo de Xiaomi. La empresa china que fabrica todo lo imaginable quiere hacerse un sitio en una industria tan lucrativa como la de los videojuegos y ha anunciado uno. Su título es Survival Game y es un... efectivamente, un battle royale.

De momento, la compañía reina de la gama media de los móviles (ahí están los Xiaomi Mi A1 y A2) ha decidido competir con Fortnite, PUBG o Apex Legends (la última sensación). Ha lanzado su battle royale, y no sólo en China, que ya hubiera sido suficiente mercado, sino en todo el mundo. De modo que Survival Game ya está disponible para los teléfonos con Android.

Los que ya han jugado el título cuentan que tiene más que ver con PUBG que con Fortnite. Aunque mezcla toques futuristas, el mapa y los edificios de Survival Game recuerdan algo a los del juego de Bluehole. Llama la atención el Jetpack, que permite al jugador desplazarse a mayor velocidad.

Fox quiere juegos arriesgados

Lo de Fox es reciente pero menos. FoxNext es la división de videojuegos, realidad virtual y parques temáticos de 20th Century Fox, que nació en 2017. Tras dos años de trabajo, la empresa anuncia ahora que va a crear un fondo de apoyo a los creadores independientes de videojuegos.

Se trata, según ha explicado la propia compañía en un comunicado, de apoyar el desarrollo de juegos indie, sobre todo para aquellos que quieran innovar y correr riesgos. Dice TQ Jefferson, vicepresidente de desarrollo externo de FoxNext, que quieren "desarrolladores con ideas afines y centrados en la innovación, la experimentación y una cierta cantidad de riesgo creativo".

La empresa promete apoyo para el desarrollo de los videojuegos y conectarlos con la mayor audiencia posible. El primer título de esta iniciativa se llama Etherborn. Se trata de un juego de puzzles y plataformas desarrollado por Altered Master. Llega para PS4, Xbox One, Switch y PC, y se estrenará en primavera.

Y finalmente, el caso de Apple. Contábamos hace unos días que el gigante que preside Tim Cook podría estar dando los pasos para convertir el iPod Touch en un dispositivo para videojuegos. Después de todo, ya más de la mitad de los ingresos generados por los videojuegos vienen de dispositivos móviles.

En septiembre del año pasado, Apple comenzó a actualizar sus marcas registradas relacionadas con los dispositivos iPod Touch. En concreto, la solicitud con número de registro 88129849 busca ampliar la descripción de la marca iPod Touch. Así, la compañía de Cupertino habría modificado la descripción del gadget añadiendo el de "dispositivo para jugar juegos electrónicos" y "consola portátil".

Apple quiere ser el 'Netflix de los videojuegos'

Pero hay más. Cheddar.com ha desvelado que la empresa de la manzana mordida estaría preparando un servicio de juegos vía streaming mediante suscripción. Es lo que los medios ya han llamado un 'Netflix de los videojuegos'.

En ello ya están hace tiempo Microsoft (con Xbox Game Pass) o Sony (con PlayStation Now) y otros han llegado recientemente, como Amazon (con Twitch) o Electronic Arts (con EA Access). Según le aseguran a Cheddar varias fuentes, el servicio de videojuegos de Apple sería una realidad a lo largo de este año.

Claro que Apple ya intentó entrar en el negocio de los videojuegos. Fue en 1995, cuando sacó una consola tras aliarse con Bandai un año antes. Se llamó Pippin y llegó con un catálogo de 18 juegos, que llegaron a ser 30 un año después, pero... fue un fracaso.

Los de Cupertino no contaron con el apoyo de los desarrolladores y aparecieron con su consola en un momento de enorme competencia (Sony, SEGA, Nintendo, Atari...). Además, aunque estaba muy bien construida, era cara. De salida costó 599 dólares, cuando por la Playstation de Sony sólo había que pagar 299 dólares. La Pippin "murió" en 1997 tras haber vendido sólo 42.000 unidades en EE UU y Japón.