"Stuntman: Ignition"
El jugador debe hacer caso a las duras exigencias del director en cada escena. THQ

Se acabó eso de meterse en la piel de un superhéroe cachitas, de un militar loco armado hasta los dientes o de una chica de explosivas y poligonales curvas, en "Stuntman: Ignition" para la consola Xbox 360 (versión de la que estamos realizando la crítica) nos toca hacer de currito. Eso sí, en un trabajo algo especial, el de especialista de Hollywood.

Ellos se juegan su pellejo en cada escena para que los actores y actrices mantengan intacto su precioso (o Stuntman: Ignition.no tan precioso) rostro, y ésa es precisamente nuestra tarea en el juego: enfrentarnos a todo tipo de situaciones peligrosas obedeciendo las órdenes del director de turno.

Con unos gráficos más que decentes, Stuntman pone a prueba nuestra habilidad en persecuciones de coches, pruebas acrobáticas sobre una moto y otros retos en los que manejamos gran variedad de vehículos.

El sencillísimo control ayuda a engancharse rápidamente al juego, aunque la dificultad, excesiva en muchos casos, y la mecánica, a veces repetitiva, pueden desanimar a los jugadores menos persistentes y hacerles abandonar demasiado pronto.

Para compensar, el juego incluye simpáticas referencias a películas famosas (como Batman o algunas de James Bond) que ponen la guinda a un título de notable.

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