En 1987 nacía Street Fighter, un nombre que estaba destinado a convertirse en un clásico de los videojuegos. Se trataba de un juego de lucha uno contra uno protagonizado por un guerrero solitario de kimono blanco y cinta en la cabeza llamado Ryu. Sin embargo, el gran éxito de estas peleas callejeras llegó años después, en 1991, con su secuela Street Fighter II.

Cammy.El jugador debía elegir a un luchador entre ocho posibles para enfrentarse a los otros siete y a cuatro jefes finales. Cada uno tenía su propio estilo de combate y movimientos especiales que les conferían una personalidad única. Nombres como Ken, Chun-Li o Guile se hicieron tremendamente populares en los salones recreativos.

Street Fighter II regeneró su éxito con nuevas versiones, llegó a casi todas las consolas del momento y ha seguido relanzándose para casi todas las plataformas hasta la actualidad. El éxito de ventas fue rotundo. Se convirtió en el principal referente del género, pero puso el listón demasiado alto.

Muchos otros juegos que llevaron el nombre de Street Fighter (como la saga Alpha, por ejemplo) también alcanzaron un enorme reconocimiento. En cambio, la secuela oficial de Street Fighter II, lanzada en 1997, no alcanzó la repercusión de su predecesor.

Doce años depués de Street Fighter III, Capcom (la compañía creadora de la serie) ha decidido retomar la saga con un videojuego para la nueva generación. Street Fighter IV aspira a convertirse en un revulsivo para la serie, en un digno sucesor no del SFIII sino del lejano SFII.

El gran regreso

Guile.Se ha intentado mantener el espíritu de aquel mítico juego de peleas. Para empezar, el plantel de luchadores recupera a prácticamente todo el repertorio de personajes de Super Street Fighter II (tan sólo faltan el jamaicano Dee Jay y el colosal indio T. Hawk), a los que añade algunos de la saga Alpha (como Rose o Gen) y unas cuantas nuevas incorporaciones (una chica llamada Crimson Viper, el enmascarado luchador mexicano El Fuerte...).

Se conservan los movimientos y ataques especiales de los viejos luchadores (puños de dragón, patadas huracanadas, etcétera), aunque con un considerable aumento de espectacularidad visual gracias a las posibilidades técnicas de las nuevas plataformas. Entre los escenarios también hay muchos entornos reconocibles para los jugadores más veteranos: las populosas calles de China, la selva brasileña, el típico aeropuerto militar...

En cuanto al desarrollo, aunque se ha pasado a un preciosista y colorido diseño gráfico en 3D, los combates se desarrollan de forma tradicional, uno contra uno y en dos dimensiones. Todo apunta a que el cuarto volverá a ser un round ganador para Street Fighter.