Pokémon Go
Una persona juega a Pokémon Go en Melbourne ARCHIVO

Los no iniciados pueden pensar que la fiebre por Pokémon GO pasó hace mucho. Pero nada más lejos de la realidad. Una prueba es este titular: "Estampidas en el parque del Retiro por un Pokémon especial". No, no es de hace años; es de octubre del año pasado. La fiebre sigue aquí. Y tanto que algunos no conocen límites a la hora de cazar criaturas.

Hay jugadores de Pokémon GO que llegan a invadir cualquier tipo de propiedad privada en su intensa búsqueda de criaturas. Y eso es un problema para Niantic. El estudio desarrollador del juego está recibiendo demandas judiciales de los dueños de alguna de esas propiedades que han sido invadidas por grupos de ansiosos jugadores.

Cuenta The Hollywood Reporter que varios indignados propietarios han presentado demandas contra Niantic. El asunto estaría en vías de un acuerdo que incluiría un compromiso del desarrollador para ser más responsable con los lugares que escoge para situar poképaradas o gimnasios.

Es decir, Niantic podría aceptar la retirada de algunos de los gimnasios. En concreto, los demandantes quieren que el juez les permita la retirada de localizaciones de Pokémon GO que estén a 40 metros o menos de su propiedad. Además, el estudio tendría que crear y mantener una base de datos con las quejas sobre la localización de poképaradas y gimnasios.

De hecho, cuando la incursión de jugadores supere las 10 personas, el juego estaría obligado a notificarles que deben de ser respetuosos con las personas y los sitios que recorren buscando pokémon. Finalmente, según el acuerdo previo, una auditora "fiscalizará" durante 3 años a Niantic, para comprobar que cumple con las responsabilidades asumidas.

También hay dinero. Todos los demandantes afectados por los "intrusos" de Pokémon GO recibirán una compensación de mil dólares. Ahora debe decidir el juez.