Videojuegos y menores
Padre e hijo, jugando a videojuegos con la consola. ARCHIVO

Estábamos equivocados: el perfil del jugador español, del gamer hispano, "no es un chavalito". Lo dice Intel en su último informe sobre los usuarios de videojuegos en España. Se refire así a la creencia de que quienes más juegan son los adolescentes o los niños y no tanto los adultos con estudios o trabajo.

La frase "no es un chavalito" es de Ignacio Jiménez, responsable del área de Gaming de Intel España. Los videojuegos se presentan como una alternativa de ocio más, e incluso los propios jugadores los perciben como "algo social, no individual", apunta Jiménez. Es decir, el gamer español quiere jugar con amigos y juega con amigos.

Los videojuegos ocupan una parte importante del tiempo libre de los jugadores españoles. En concreto, un 42% comenta que invertiría su tiempo jugando a juegos no competitivos y un 24% lo haría viendo competiciones de eSports.

No obstante, no dedican todo su tiempo a jugar a videojuegos. El estudio, realizado por GfK España, recoge que los jugadores esperan invertir su tiempo libre en viajar (58%), hacer deporte (46%), leer (44%) y ver series o películas (62%).

Según Intel, el perfil del gamer español sigue siendo principalmente masculino, aunque cada vez la diferencia va siendo menor (un 20%), principalmente de entre 25 a 34 años, con trabajo y estudios universitarios.

Este jugador medio, además, suele jugar entre tres y cuatro días a la semana. Aunque juega en diferentes plataformas, el estudio resalta la tendencia de los jóvenes a jugar en PC. La gente de más edad suele preferir la videoconsola.

En este sentido, el 38% de los encuestados tiene al PC como plataforma preferida para jugar, frente a la videoconsola y el teléfono móvil o la tableta. Para el 40% es, asimismo, la plataforma a la que más tiempo le dedica a la semana.

El informe señala la tendencia al alza a comunicarse o a través del mismo juego o a través de un programa que le permita hacerlo. Esta tendencia se percibe especialmente en los jugadores más intensivos. Asimismo, es habitual que los jugadores españoles usen una media de cinco programas intensivos instalados en el ordenador, que usan mientras juegan.