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Pueblos costeros con buenas temperaturas en septiembre para seguir disfrutando de la playa

Tarifa.
Tarifa.
Oks_Mit / iStock

Septiembre puede significar el fin del verano, pero no el fin de la diversión ni del buen tiempo. Muchas localidades españolas viven su mejor momento durante el noveno mes del año, ya sea porque se celebran sus fiestas patronales, por su apretada agenda de eventos y actividades o porque la masificación turística desaparece para dejar paso a un ambiente más tranquilo y relajado.

Y no solo eso, las temperaturas siguen siendo agradables para ir a la playa, pero sin tener que sufrir el calor sofocante de julio y agosto, y los precios de los hoteles y los trasportes suelen ser más económicos. Así que, si aún nos quedan algunos días de vacaciones o buscamos un lugar donde hacer una escapadita de fin de semana, lugares como Tarifa, Altea o Es Caló de Sant Agustí nos esperan con los brazos abiertos.

Tarifa (Cádiz)

El punto más al sur de la Europa continental, el paraíso de los deportes náuticos, la capital del viento... Tarifa combina naturaleza y turismo de calidad en un pequeño espacio al sur de la provincia de Cádiz. Y sus buenas temperaturas durante el mes de septiembre, con unas máximas que rondan los 25º C, nos brinda la oportunidad perfecta para alargar un poquito más la temporada de verano.

Tarifa.
Tarifa.
Oksana Mitiukhina / iStock

Pero no son solo las cifras del termostato lo que nos empuja a visitar el municipio costero, sino su amplia oferta de actividades que no nos dejará aburrirnos ni un solo segundo. El viento de levante azota con fuerza las extensas playas de Tarifa, convirtiéndolas en todo un lugar de culto para los amantes del kitesurf.

Es la idílica y popular playa de Bolonia la que atrae a más visitantes año tras año. Salvaje, colosal e increíblemente bello, el arenal se extiende a lo largo de 3.800 metros con una arena fina y blanca. Y como no puede ser de otra manera, lo que más destaca es su enorme duna de más de 30 metros de alto y 500 de anchura creada por el viento de levante y en continuo cambio.

Playa de Bolonia.
Playa de Bolonia.
Filippo Arena / iStock

Por otro lado, en otras playas como la de Los Lances el cielo y mar se llenan de tablas y cometas de kitesurf mientras los deportistas surcan las olas y se alzan por el aire con la fuerza del viento. Además, los aficionados a este deporte tienen varias citas en el mes de septiembre y es que Tarifa acoge la Youth World Cup (entre el 8 y el 11 de septiembre), en la que las jóvenes promesas de la disciplina podrán poner a prueba sus habilidades. Y la siguiente semana, entre el 16 y el 18 de septiembre, se llevará a cabo la Copa de España de Kiteboarding.

Pero la agenda de actividades de Tarifa no acaba ahí, en este mes en el que le decimos adiós al verano, la localidad aún tiene mucho que ofrecer. Tal y como informa a 20minutos su Oficina de Turismo, del 2 al 11 de septiembre la Cárcel Real acoge la exposición cultural ‘Vamos a jugar’, del 3 al 11 se celebra la Real Feria y las Fiestas de Tarifa y del 16 al 18 se lleva a cabo el Festival de Música FOLK TARIFA.

Kitesurf en Tarifa.
Kitesurf en Tarifa.
Ekaterina Chuyko / iStock

Además, “en septiembre también tenemos actividades ornitológicas porque es el mes de la despedida de las aves migratorias”, explican. En este sentido, hay un extenso programa que incluye salidas para observar e identificar especies, charlas, cursos, talleres y exposiciones.

Altea (Alicante)

Altea tiene historia, una vasta cultura y un rico patrimonio arquitectónico. Naturaleza, largas playas y espacios verdes. Una rica gastronomía basada en el pescado, el marisco y la hortaliza. Visto así, resultaría más fácil contar aquello que no tiene, y es que a la lista habría que sumarle aún más elementos, como su buen clima, que nos deja máximas de 26º C grados durante el noveno mes del año.

Altea, un paseo por la cúpula del Mediterráneo

Al llegar a Altea, pronto entendemos el porqué de su apodo: ‘la cúpula del Mediterráneo’. El horizonte de la localidad está marcado por las dos enormes cúpulas azules y blancas de la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, que se han convertido en todo un icono del pueblo. Y el resto de su entramado no resulta menos idílico, su casco antiguo, lleno de tiendas artesanales, calles empedradas y casas blancas adornadas con flores, son pura magia.

Además, como esperaríamos de la Costa Blanca, sus playas no decepcionan. El litoral del municipio está marcado por los extensos arenales que se combinan con las zonas de acantilado y las calas que nos brindan pequeños oasis de desconexión. De este modo, encontraremos espacios para todos los gustos, desde zonas con todo tipo de servicios para disfrutar de un cómodo día en una tumbona, hasta lugares más recogidos y de naturaleza prácticamente virgen. Las playas de L’Olla, Solsida, Cap Negret, La Roda o Cala del Mascarat son solo algunos ejemplos.

Playa de L'Olla.
Playa de L'Olla.
TONO BALAGUER / iStock

Y las buenas temperaturas no son el único reclamo para seguir visitando la localidad en septiembre, ya que es ahora cuando en el pueblo “se celebran las fiestas patronales y hay un programa de actividades culturales”, nos cuentan desde su Oficina de Turismo. Del 23 al 27, las calles del pueblo se llenan de música, festejos y diversión, que este año será incluso doble, ya que es el 40 aniversario de su icónica Fiesta de Moros y Cristianos. Por otro lado, en cuanto a la agenda cultural, podemos encontrar exposiciones fotográficas, recitales de poesía y conciertos.

Es Caló de Sant Agustí (Formentera)

Que Formentera es un remanso de paz no lo duda nadie. Un viaje a isla mediterránea es sinónimo de tranquilidad y relax, y si lo hacemos fuera de la temporada turística, pero cuando aún el clima es favorable, entonces nos llevamos el premio gordo. Visitarla en septiembre significa encontrarnos con menos turistas y con una temperatura agradable con máximas de 28ºC.

Es Caló de Sant Agustí.
Es Caló de Sant Agustí.
JOSE BARCELO

Y si ya queremos vivir una experiencia auténtica y disfrutar de la verdadera esencia de Formentera, nuestro lugar es el encantador pueblo de Es Caló de Sant Agustí. Un pequeño núcleo de casas blancas y esencia marinera forman esta localidad. Su puerto natural atrapará nuestro corazón, por ese maravilloso contraste entre los antiguos embarcaderos de madera y las aguas turquesas. Pero el pueblo también será todo un deleite para nuestros paladares, y es que en sus restaurantes podremos probar riquísimos platos de comida tradicional.

Aquí no solo nadaremos en las limpias aguas del puerto natural, sino que al oeste nos toparemos con las tranquilas calas de arena de Ses Platgetes. Aunque, si vamos hacia el este, el paisaje cambia radicalmente, ya que ahí nuestros ojos se sorprenderán con los altos y escarpados acantilados de la Mola.

Ses Platgetes.
Ses Platgetes.
kovgabor79 / iStock

Para recorrer ese entorno tan especial y cambiante, la Oficina de Turismo de Formentera nos recomienda hacer la Ruta Verde 25, que recorre el Camí de Sa Pujada, la ruta histórica que sube hasta La Mola. El resultado serán unas vistas impresionantes de la isla y su maravillosa naturaleza.

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