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¿Pasarías la noche en un búnker? Algunos de la Segunda Guerra Mundial reviven como alojamiento turístico

Nos está dando la bienvenida a un bunker en plena costa de francesa de Normandía. Y aquí tenemos la estancia militar reconvertida en alojamiento turístico con salón, bar y todo tipo de recuerdos militares de la Segunda Guerra Mundial. Ha sido la idea de este emprendedor que ha visto la oportunidad para aprovechar estas construcciones. El alojamiento para seis personas tiene un coste de 320 euros por noche, aunque se puede abrir un salón para 20 invitados por 1.100 euros la noche.Están en primera línea de playa. No en vano, los alemanes los construyeron para vigilar la posible llegada de los aliados, que se produjo finalmente en las playas de Omaha, Juno y Sword. Durante muchos años, estas construcciones fueron destruidas y abandonadas. Ahora, proliferan los estudios y las asociaciones que reivindican el valor histórico de estos fortines y que trabajan por su conservación. Ahora, vivirán una segunda vida muy distinta 80 años después de su construcción.
Nos está dando la bienvenida a un bunker en plena costa de francesa de Normandía. Y aquí tenemos la estancia militar reconvertida en alojamiento turístico con salón, bar y todo tipo de recuerdos militares de la Segunda Guerra Mundial. Ha sido la idea de este emprendedor que ha visto la oportunidad para aprovechar estas construcciones. El alojamiento para seis personas tiene un coste de 320 euros por noche, aunque se puede abrir un salón para 20 invitados por 1.100 euros la noche.Están en primera línea de playa. No en vano, los alemanes los construyeron para vigilar la posible llegada de los aliados, que se produjo finalmente en las playas de Omaha, Juno y Sword. Durante muchos años, estas construcciones fueron destruidas y abandonadas. Ahora, proliferan los estudios y las asociaciones que reivindican el valor histórico de estos fortines y que trabajan por su conservación. Ahora, vivirán una segunda vida muy distinta 80 años después de su construcción.
Estancia militar reconvertida en alojamiento turístico con salón, bar y todo tipo de recuerdos militares de la Segunda Guerra Mundial.
Atlas

La Segunda Guerra Mundial es uno de los capítulos de nuestra historia que mayor fascinación despierta, y pocos lugares hay en los que puedan leerse sus terribles huellas tanto como en la campiña del norte de Francia.

Pero la única manera de aprender y sumergirse en el período más negro de Europa no son los museos y los libros. Ahora, algunas estancias militares en la costa de Normandía están siendo reconvertidas en alojamientos turísticos.

Se trata de la idea de un emprendedor francés, que ha decidido reutilizar algunas de estas construcciones respetando su estética y su estructura pero reformándolos para dotarlos de salón, bar y capacidad para alojar cómodamente a seis personas.

Además, se encuentran en primera línea de playa, lo que es natural teniendo en cuenta su antigua función: en concreto, estos fueron erigidos por los nazis para vigilar la costa noroccidental de Francia ante un posible ataque aliado.

Durante muchos años, estos búnkeres habían permanecido abandonados e incluso muchos de ellos habían sido destruidos. Sin embargo, desde hace un tiempo, muchas asociaciones locales han venido reivindicando el valor histórico de estas construcciones, un recuerdo que no debería perderse de un oscuro pasado.

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