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20 años de BitTorrent, el mítico protocolo que cambió nuestra manera de compartir en Internet

BitTorrent es un sistema de intercambio de archivos creado por el programador Bram Cohen.
BitTorrent es un sistema de intercambio de archivos creado por el programador Bram Cohen.
20BITS

¿Recuerdas cómo era la tecnología y nuestra relación con Internet en los inicios de los años 2000? 

Si el lector es algo nostálgico podrá imaginarse aquellos enormes ordenadores con torres que parecía que iban a despegar si les exigíamos un poquito más de la cuenta y pantallas cuadradas de tubo. A mí personalmente me viene a la memoria incluso una especie de cristal protector más opaco que poníamos porque qué-malo-es-el-brillo-del-PC-para-los-ojos.

Las cosas, ya sabéis, han cambiado mucho. Pero en aquello albores tecnológicos nacieron muchos grandes, algunos todavía persisten y se han hecho titánicos y otros se han ido quedando por el camino. Estos últimos, aun así, todavía tienen un hueco en nuestros recuerdos.

Precisamente en esa lista podríamos encontrar el retoño del programador Bram Cohen, una idea que revolucionó la manera de compartir contenido en Internet mediante un nuevo sistema de intercambio de archivos punto a punto (P2P). Efectivamente: estamos hablando del protocolo BitTorrent.

En julio de 2001 Cohen puso un anuncio en un tablero de Yahoo! informando de que había puesto en marcha la creación por la que pasaría a la historia: “Mi nueva aplicación, BitTorrent, funciona correctamente. Puedes probarla aquí”, decía el texto, que lamentablemente ya no podemos revivir porque este mismo año la plataforma anunció que cerraba sus puertas para siempre.

"¿Qué es BitTorrent, Bram?"

Aquel puñado de palabras no emocionó entonces a nadie más allá de a su propio autor, de hecho, la única respuesta que recibió fue “¿Qué es BitTorrent, Bram?”. Sin embargo BitTorrent estaba destinado a convertirse en uno de los mayores ‘inventos de la red’: tres años después de que Cohen lo publicara, su protocolo era responsable de una cuarta parte de todo el tráfico de Internet.

BitTorrent fue en una de las tecnologías más destacadas del milenio actual y transformó completamente la web y nuestra manera de relacionarnos en ella, ya que abría la puerta para compartir grandes archivos en poco tiempo.

Básicamente, el protocolo BitTorrent utilizaba la capacidad de carga y descarga de las personas simultáneamente para que estas pudieran transferir archivos enormes más rápido. Cuanto más popular era un archivo, más rápido se descargaba, una innovadora idea que sentó las bases de muchas redes sociales actuales.

3 años después de publicarse, BitTorrent era responsable de una cuarta parte de todo el tráfico de Internet.

Su diferencia principal con todo lo que habíamos visto antes -por ejemplo con otro mítico, eMule- es que era algo descentralizado: en lugar de descargar un archivo desde un único servidor el protocolo permite unirse a un swarn (enjambre) donde miles de usuarios descargan y suben simultáneamente trozos de un archivo hasta completar su contenido, por lo que este no tiene que pasar por ningún tipo de servidor.

Siguiendo con las diferencias con eMule, BitTorrent no contaba con un buscador incorporado, por lo que los usuarios debían apoyarse en webs que alojaban los archivos .torrent, que contenían los identificadores necesarios para iniciar las descargas.

Su éxito fue tal que algunas de las grandes Big Tech que hoy conocemos han utilizado o utilizan este protocolo para compartir archivos, como por ejemplo Google, Facebook o Twitter. Incluso grandes organizaciones como la NASA han optado por BitTorrent como alternativa al sistema de distribución basado en servidores.

Pero pronto llegaron los problemas

Lo malo de las innovaciones es que siempre hay alguien que busca cómo ‘hacer el mal’ con ellas. Y así pasó con BitTorrent, que se convirtió más pronto que tarde en el sistema por excelencia para el pirateo en Internet. No sin antes, claro, pasar por ser una de las herramientas más utilizadas para compartir porno en la red. De hecho, varios de los primeros sitios de torrents se centraban exclusivamente en contenido para adultos, y un sitio de torrents sin una categoría de pornografía era raro.

Con el auge de sitios como The Pirate Bay o KickassTorrents cualquiera tenía acceso en pocos minutos a películas, series, música e incluso programas informáticos en pocos minutos. Como decía, la popularidad del archivo era inversamente proporcional a su velocidad de descarga, con lo que podía bajarte el último éxito del cine incluso en segundos.

Así, se empezó a criminalizar este tipo de sitios de la red y también al propio sistema. Cohen trató de centrarse solo en la tecnología y seguir mejorando su protocolo y para ello fundó en 2004 BitTorrent Inc.

Limpiar el buen nombre de BitTorrent

Puede que para alejarse de la polémica y el tema de la piratería ilegal, en 2007 la compañía fundada por Cohen lanzó junto con un estudio de Hollywood su propia página de vídeos, ‘Torrent Entertainment Network’. Pero nunca fue una idea demasiado fructífera y terminó por echar la persiana.

Al poco tiempo, BitTorrent Inc lanzó BitTorrent Now, una web que ayuda a que los artistas promuevan su contenido que todavía existe.

BitTorrent Inc ha lanzado varias aplicaciones para el protocolo BitTorrent en los últimos años. Una herramienta de "sincronización" que permite a las personas ejecutar su solución de copia de seguridad privada, por ejemplo, o un navegador que sirve páginas web sin la necesidad de un servidor central.

Uno de los pasos en firme que el sector le reconoce a BitTorrent Inc fue la adquisición del cliente uTorrent al desarrollador sueco Ludvig Strigeus, uno de los primeros programadores de Spotify. La compra fue muy aplaudida y sirvió para mantener a flote la empresa, ya que a día de hoy este sistema sigue siendo el cliente de descargas de torrent más popular del mundo.

La debacle de los torrents y el papel de las criptomonedas

A pesar de esta buena decisión empresarial, la compra de uTorrente no fue suficiente para triunfar. En 2018, la Fundación TRON absorbió BitTorrent Inc y poco después de la compra su creador abandonó la compañía.

TRON lanzó el token BitTorrent (BTT), que puede ser utilizado por los usuarios para pagar por velocidades de descarga más rápidas, y Cohen, por su parte, se metió en el mundo de las criptomonedas y acabó convirtiéndose en uno de los mayores impulsores de ‘Chia’, la criptodivisa ‘sostenible’ que se basa en el espacio de almacenamiento de los discos duros y no en los cálculos que requieren energía.

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