Atún, mejillón, merluza... ¿Qué pescados y carnes están de temporada en junio?

  • En junio hay mucho pescado de temporada en el que elegir. No ocurre así con la carne de temporada, que es escasa. 
Merluza, uno de los pescados de temporada en junio, es perfecta para cocinar en frita.
Merluza, uno de los pescados de temporada en junio, es perfecta para cocinar en frita.
vargazs / Pixabay

Comer carne y, sobre todo, pescado de temporada es importante para cuidar la salud de nuestro planeta, pues contribuimos a la conservación de las especies, sobre todo las marinas. En junio, tenemos muchos pescados entre los que elegir, no tanto de carnes, al margen de la que encontramos siempre en los supermercados.

Pescados y mariscos

Si consumimos pescado de criaderos, las opciones son más numerosas, pero si optamos por comer lo que nos llega del mar, Green Peace nos recomienda consumir el pescado de su calendario, que contribuye a evitar la sobrepesca y a conservar las especies marinas.

Anchoa: Junio es el último mes que podremos disfrutar frescas de las preciadas anchoas del Cantábrico, un pescado rico en omega 3 -para fortalecer nuestra salud cardiovascular- que aporta proteínas de alto valor biológico o vitaminas B, A y D.

Atún rojo: También es el último mes de este año en el que encontramos al atún rijo en todo su esplendor, un pescado también rico en omega 3, además de en muchas vitaminas (B2, B3, B6, B9, B12 y E), fósforo -muy bueno para huesos y dientes-, yodo y hierro.

Besugo: Si tienes el ácido úrico elevado, deberás evitarlo debido a que contiene purinas, pero si no es el caso, aprovecha, porque estamos ante un pescado muy saludable rico en potasio, hierro y fósforo y muy ligero.

Bonito del norte: Aunque contiene ácidos grasos omega 3, el bonito es un pescado bastante bajo en calorías que destaca por su contenido nutricional, pues además de proteínas de algo valor biológico, es rico en vitaminas A -un gran antioxidante- y D, que ayuda a mantener sanos tanto huesos y dientes como a nuestras defensas.

Caballa: La caballa es uno de los pescados frescos más asequibles, una gran noticia si ten emos en cuenta todo lo que nos aporta: omega 3, vitaminas D, E y B y minerales como el magnesio, hierro, potasio y selenio, que nos ayudan a cuidar el sistema inmune. Y todo en muy pocas calorías.

Cabracho: El cabracho tiene varios nombres: escorpena, kabrarroka, rascacio… pero además de por sus múltiples nomenclaturas es famoso por su llamativo color rojo, que esconde un delicioso y ligero sabor, además de vitamina B12 -esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso-, fósforo y potasio.

Mejillón: Se habla mucho del hierro de las lentejas, pero los mejillones no solo tienen más, sino que es más asimilable por el organismo, así que los mejillones son un alimento excelente si tenemos anemia. Otros nutrientes, como las vitaminas C y B, y los minerales como fósforo, magnesio, selenio y zinc, que contribuyen a cuidar dientes, piel y el sistema inmune., lo convierten en un alimento más que recomendable.

Melva: Es muy usual consumir la melva en conserva, donde mantiene intactos todos sus nutrientes, pero ahora es el momento ideal para consumirlo fresco. Entre sus propiedades, su contenido en omega 3, como buen pescado azul, pero también en omega 6, fósforo, hierro, yodo y magnesio, minerales que contribuyen a la salud de nuestros huesos.

Merluza: Versátil y ligera, la merluza es uno de los pescados favoritos de los niños debido a su sabor suave y neutro que permite cocinarlo de muchas formas. Además, es rico en vitaminas del grupo B (para un buen funcionamiento de los nervios), fósforo y selenio. Prácticamente no tiene grasa.

Navaja: Además de exquisitas, las navajas contienen una gran cantidad de nutrientes beneficiosos para nuestro organismo, como en omega 3, hierro, calcio, fósforo o yodo, entre otros. Eso sí, las personas con problemas renales, es mejor que lo dejen solo para las ocasiones especiales.

Pez de San Pedro: Blanco y semigraso, el pez de San Pedro -también conocido como Sanmartiño, Martiño o Gallopedro- es muy rico en vitaminas grupo B, como la B6, que ayuda a la formación de los glóbulos rojos; o la B9. También contiene fósforo, magnesio, potasio y yodo, que ayuda a no retener líquidos, a cuidar los huesos y al buen funcionamiento de la tiroides.

Pulpo: Pocas personas rechazarían una tapa de delicioso pulpo a la gallega. Y hacen bien, porque además de un sabor exquisito, el pulpo aporta una gran cantidad de proteínas de ato valor biológico, hierro, calcio y potasio. Y como no contiene purinas, es pato incluso para las personas con el ácido úrico elevado.

Rape blanco: También se le conoce como pez sapo, el rape es un pescado blanco, ligero y digestivo que, además de gran cantidad de proteínas en pocas calorías, nos aporta vitaminas del grupo B, como la tiamina, niacina y folato, que ayudan a metabolizar los hidratos de carbono y a que nuestro sistema nervioso, músculos y corazón funcionen a la perfección.

Salmonete: De potente sabor, este pescado propio del Mediterráneo aporta gran cantidad de vitaminas del grupo B, así como minerales como hierro, selenio, fósforo, magnesio, yodo y potasio. También demás de ser una buena fuente del preciado omega 3.

Sardina: Frescas -no saladas- la sardina es uno de los pescados más saludables que existen. Que su fuerte olor al cocinarlo no nos haga olvidar su riqueza en Omega 3, el fósforo que cuida nuestros huesos, el selenio para nuestras las defensas, su hierro… además de vitaminas B, E y D.

Sargo: La forma ovalada del sargo recuerda a la de la dorada, al igual que la gran cantidad de proteínas de alto valor biológico que contiene en pocas calorías. Eso sí, al ser un pescado semigraso que contiene colesterol, las personas que lo tienen elevado tienen que comerlo con moderación. También en muy rico en vitaminas del grupo B, que ayudan al buen funcionamiento de sistema nervioso, y selenio, que potencia el sistema inmune y combate el envejecimiento celular.

Carne

Aunque podemos encontrar multitud de carnes en el supermercado gracias a las granjas, desde pollo, al cerdo pasando por la vaca, la ternera, etc., lo cierto es que esta época no es muy abundante en carne de temporada propiamente dicha. Por eso, más allá de las carnes que podemos adquirir durante todo el año debido a que se crían en granjas (pollo, cerdo, vaca, conejo…), hay pocas carnes de temporada. Entre ellas podemos destacar la de corzo (muy baja en grasa y calorías y muy rica en hierro, fósforo, magnesio y potasio) y conejo, un animal de carne blanca y ligera que aporta vitaminas del grupo B para prevenir problemas en el sistema nervioso, y selenio, que fortalece el sistema inmune. 

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