Logo del sitio

Por qué abrimos la boca mientras dormimos

Una mujer durmiendo.
Una mujer durmiendo.
PEXELS

A casi todos nos ha pasado, sobre todo si estamos resfriados o con congestión nasal. Dormir con la boca abierta puede ser un problema bastante común de forma ocasional entre la población, sea para roncar o por otros motivos de salud. No obstante, el verdadero problema es cuando este hábito se convierte en algo crónico, ya que puede estar originado por afecciones más graves o crónicas.

El hecho de dormir con la boca abierta tiene sus motivos que pueden ser de lo más diversos: una mala postura, obstrucción de las vías respiratorias por un catarro, una desviación del tabique o padecer alergia.

¿Cuáles son las causas y consecuencias de dormir así?

La forma idónea de dormir para evitar una mala calidad del sueño y para que no tengamos problemas de salud es con la boca cerrada. Sin embargo, el hábito de dormir con la boca abierta se da con más frecuencia de lo que creemos. 

Como explica a 'El País' el otorrinolaringólogo del Instituto de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello de Madrid, Miguel Fresnillo, lo más natural es dormir con la boca cerrada "porque nuestro organismo está diseñado para que respiremos por la nariz". Al mantener la boca abierta para respirar, "la mayoría de las veces significa que la nariz no funciona correctamente, por lo que puede haber una patología nasal o nasofaríngea".

De esta manera, las afecciones que afectan a los conductos nasales, los problemas de garganta, como la faringitis o amigdalitis, así como las patologías respiratorias, suelen ser los las causas principales de este mal hábito. ¿Y las consecuencias? 

Además de los ronquidos, se puede producir una sequedad constante y recurrente de la boca y de la garganta, ronquera, problemas en las encías, dificultades respiratorias, mal aliento e incluso infecciones y caries en la boca.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento