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Beatriz Larrea, nutricionista: “La inflamación y el envejecimiento están muy ligados, no los podemos separar”

  • Beatriz Larrea es nutricionista holística y autora del libro 'Tu cuerpo en llamas', en el que habla de la inflamación y el envejecimiento.
Beatriz Larrea, nutricionista holística y autora del libro 'Tu cuerpo en llamas'
Beatriz Larrea, nutricionista holística y autora del libro 'Tu cuerpo en llamas'
e.peris

Beatriz Larrea es una de las muchas personas que promueven un estilo de vida saludable a través de las redes sociales, además de en cursos, conferencias y libros. En el segundo de ellos, ‘Tu cuerpo en llamas’, que además ya va por la tercera edición, ha decido poner el foco en la inflamación, un proceso necesario para nuestro organismo que, prolongado en el tiempo, puede repercutir de manera muy negativa tanto en nuestra salud en general como en nuestro envejecimiento externo como interno. En este libro propone un plan de acción de 30 días para acabar con ella.

Enhorabuena por la 3ª edición de tu segundo libro, ‘Tu cuerpo en llamas’, en el que hablas de la inflamación y su influencia en la enfermedad y en envejecimiento. ¿Qué papel tiene la inflación en ellas? La inflamación es un proceso sistémico que desata el cuerpo cuando está sujeto a una amenaza, tanto interior como exterior. Cuando el cuerpo detecta una amenaza, segrega sustancias inflamatorias. Y sabemos que la inflamación está relacionada con todo tipo de enfermedades asociadas con el envejecimiento, como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, Alzheimer

¿Nos inflamamos porque envejecemos o envejecemos porque nos inflamamos? No se sabe qué es primero, pero sí sabemos que están ligados y que no los podemos separar. Conforme envejecemos, nos inflamamos, y si nos inflamamos, envejecemos. A mí me encanta representar el envejecimiento como esta hidra de mil cabezas donde cada una es una ruta diferente del envejecimiento, como los telómeros, la glicación, la oxidación, la epigenética… pero la columna vertebral de todas ellas es la inflamación. Así, por mucho que cortes una cabeza, si no atacas la columna vertebral, que es la inflamación, no hay nada que hacer. Tenemos que atacar esa inflamación sistémica que tenemos muchas personas hoy por nuestro estilo de vida. Pero no para no envejecer, porque eso es imposible, sino para alargar nuestra expectativa de vida saludable, no vivir los últimos 30 años de nuestra vida enfermos, que es como lo vive la gran mayoría de la población, con enfermedades crónicas o degenerativas.

Cuando hablamos de inflamación, lo primero que se nos viene en la cabeza es algo hinchado, caliente… Pero, ¿qué es exactamente la inflamación? Inflamación viene de ‘inflamare’, encender, que es lo que ocurre cuando el cuerpo reacciona ante una amenaza. No hay más que verlo cuando nos damos un golpe, que la zona se hincha, se pone roja, está caliente… pues dentro de nuestro cuerpo, aunque no lo veamos, ocurre lo mismo cuando nuestro cuerpo se enfrenta a amenazas como virus, bacteria… pero también al estrés, una mala alimentación, ansiedad, falta de sueño… el sistema inmunológico se pone en marcha generando inflamación. Y eso a corto plazo, cuando tenemos que combatir una infección, curar una herida… es perfecto, pero cuando es sistémica, genera mucho daño.

¿Cómo sabemos si tenemos esa inflamación sistémica de la que hablas? Se puede medir en analíticas, con los marcadores inflamatorios, como la proteína reactiva, si tenemos enfermedades cardio-cerebrovasculares, enfermedades autoinmunes, obesidad, sobrepeso… porque el tejido adiposo blanco sustancias inflamatorias. Y también con algunos otros síntomas, como estar muy estresado, muy cansado…

“Las personas que gozan de mejor salud tienen los marcadores inflamatorios mucho más bajos”

¿Nos explicas el término 'inflammaging'? Es un término que nació en 2009 y es un híbrido entre ‘inflamación’ y ‘envejecimiento’, porque unos investigadores se dieron cuenta de que conforme íbamos envejeciendo los marcadores inflamatorios también subían y que las personas que gozaban de mejor salud tenían marcadores inflamatorios mucho más bajos.

Dices que después de los 40 ya estamos luchando contra corriente… ¿por qué? Es una aproximación, pero también se ha observado que la naturaleza mantiene nuestro cuerpo casi perfecto durante la etapa reproductiva, pero que después empieza a envejecerse más rápido, los telómeros se acortan, tenemos más inflamación… Por eso es tan importante cuidarse a partir de esa edad con un estilo de vida sano para no echar más leña al fuego de las llamas de la inflamación.

En tu libro hablas de revertir el envejecimiento… ¿Es eso posible? Es que existen dos edades, la cronológica, y la biológica, que no siempre coinciden. La biológica es en la que se refleja la historia de tu vida y los hábitos que has tenido a lo largo de esta, por eso, de jóvenes más o menos todos somos iguales en cuanto a capacidad pulmonar, el corazón, etc. pero según pasan los años, somos muy diferentes en cuanto a edad biológica. No podemos dejar de envejecer, pero sí retrasar el proceso o incluso revertir en parte la edad biológica con unos buenos hábitos durante toda la vida.

“Es algo muy difícil de probar científicamente, pero yo llevo años observando que para nuestra salud es muy importante estar bien emocionalmente”

¿Y se puede conseguir en 30 días como planteas en tu libro? Lo que yo planteo en el libro es cambiar de hábitos estos 30 días y luego mantenerlos de por vida. Para ello, lo que hago es que cada día durante estos 30 te propongo un hábito que cambiar. Por ejemplo, el lunes te propongo que tomes una manzanilla, el martes que no tomes nada de azúcar… para que poco a poco vayamos haciendo esta transición hacia un estilo de vida saludable, que no solo tiene que ver con la alimentación, también con el ejercicio, con el control del estrés, el sueño, los propósitos, las relaciones sociales… Todo esto influye en cómo te sientes, cómo envejeces y en las posibilidades que tienes de desarrollar a lo largo del tiempo una enfermedad crónica o degenerativa.

Una vida sana es la clave para evitar la inflamación, pero podrías darnos cuatro o cinco claves concretas. Pues además de todo lo anterior: una alimentación libre de ultraprocesados, ejercicio, un sueño de calidad, estrés… lo más importante es el estado emocional. Es algo muy difícil de comprobar científicamente, pero yo llevo años observando en mí misma y en la gente que trato que para nuestra salud en general es muy importante estar bien emocionalmente. Lo que hacemos y lo que comemos nos afecta de una manera u otra en función de nuestro estado emocional, además de nuestra biología, la genética…

¿Qué papel juegan suplementos como la cúrcuma, el colágeno, la manzanilla…? Bajo mi punto de vista son importantes, pero como complemento a todo lo anterior, son la cereza que va encima del helado. De nada sirve que te tomes un suplemento de curcumina si comes muchos ultraprocesados o no duermes bien. Estos suplementos lo que hacen es ayudarnos a controlar más a inflamación, y está demostrado científicamente que ayudan. Algunos de ellos son la cúrcuma, el aceite de oliva, el té matcha, las alcaparras, el cacao…

Te defines como nutricionista holística. ¿En qué consiste tu labor exactamente? Lo que yo no hago es, según llegas a mi consulta es ponerte una dieta, sino buscar problemas de malnutrición, de sobrepeso… de una manera holística. Me enfoco en la alimentación, pero también en la parte emocional. La mayoría de las personas que tienen obesidad y sobrepeso saben, por ejemplo, que la Coca-Cola o las galletas no son buenas, pero las siguen comiendo, por eso tenemos que buscar que representan estos productos para ellas, porque, como comentaba antes, si no tratas la parte emocional de la comida, va a ser muy difícil que dejen de comer esas cosas que les perjudican y que son casi como una adicción. Tratamos el cuerpo humano de manera integral, con analíticas, con ejercicio, cuidando la parte emocional… porque si no tratas todo lo demás, las dietas fracasan.

¿Y cómo llega una licenciada en historia a ser nutricionista holística? Por mi experiencia personal. Yo tenía muchos problemas de sobrepeso, y en 15 años estando a dieta no conseguí nada. Cuando llegué a Nueva York hace unos años, cuando estaba tan de moda todo el tema de los smoothies, la superfood… empecé a cambiar poco a poco mi alimentación, a bajar de peso, se me quitó la distensión abdominal que padecía, me mejoró mucho la piel… Me apasionó tanto el tema, que empecé a estudiar nutrición en Canadá, hice un master en Londres… y a día de sigo formándome…

“En 30 días se pueden adquirir unos hábitos saludables, pero hay que conservarlos toda la vida”

Tienes cursos, talleres, consultas… ¿Cuáles son tus próximos planes a nivel profesional? Mi pasión es enseñar, dar cursos en empresas, divulgar a través de las redes sociales… ayudar a todos los que quieran a llevar un estilo de vida más saludable…y voy a seguir en ese ámbito. Además, ya he firmado para sacar un tercer libro dentro de año y medio. Mi asignatura pendiente es poder dar charlas en escuelas, pero nadie me hace caso. Es curioso ver a madres que se cuidan mucho la alimentación, pero que descuidan más la de sus hijos porque no les gusta que les digan cómo tienen que cuidarlos. Es muy difícil llegar ahí…

Portada del libro 'Tu cuerpo en llamas', de Beatriz Larrea.
Portada del libro 'Tu cuerpo en llamas', de Beatriz Larrea.
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