Qué es y cómo se trata la Enfermedad de Peyronie, la gran desconocida de las disfunciones sexuales masculinas

  • Los principales síntomas de la enfermedad de Peyronie son la curvatura del pene y el dolor.
  • Afecta a entre el 3 y el 12% de los hombres entre 40 y 60 años. 
Imagen de un hombre tras mantener relaciones sexuales.
Imagen de un hombre tras mantener relaciones sexuales.
©GTRESONLINE

Todo el mundo ha oído hablar alguna vez de la disfunción eréctil o de la eyaculación precoz, las disfunciones sexuales más comunes, pero a poca gente le suena cuando se habla de la Enfermedad de Peyronie, otra disfunción sexual mucho menos conocida, pero que puede llegar a afectar hasta al 12% de los hombres.

A grandes rasgos, y como apunta Mayo Clinic, se trata de “una afección no cancerosa que resulta de tejido cicatrizal fibroso que se forma en el pene y causa erecciones curvas y dolorosas”. Aunque la curvatura del pene en sí no tiene por qué ser motivo de preocupación, cuando va acompañada de otros síntomas, como dolor, sí debería consutarse con un especialista para que descartar que se trate de una fase temprana de la Enfermedad de Peyronie.

¿Qué es la Enfermedad de Peyronie y qué síntomas provoca?

También conocida como EPY o induración plástica del pene, la Enfermedad de Peyronie es un trastorno del tejido conjuntivo que afecta a la túnica albugínea, que es la capa que envuelve a los cuerpos cavernosos del pene. Este trastorno provoca que se acumule una placa fibrosa debajo de la piel del pene, que puede sentirse o palparse en forma de bultos o tejido duro. Estas placas dan lugar a los siguientes síntomas:

•Bultos o zonas duras a la palpación.

•Una curvatura significativa del pene, ya sea hacia arriba, hacia abajo o hacia un lado. Cuando esta curvatura se pronuncia es muy difícil seguir adelante con el coito, pues además puede llegar a provocar dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales) tanto en la mujer como en el hombre.

•Dolor en el pene, con o sin erección, pero especialmente durante las erecciones.

•Problemas de erección. Ya sea para lograr o mantener una erección.

•Acortamiento del pene.

•Otras deformidades del pene, como estrechamientos o hendiduras.

Algunos síntomas, como la curvatura y el acortamiento del pene suelen podrían empeorar progresivamente, pero llega un momento en que se estabilizan. El dolor suele mejorar al cabo de uno o dos años. En todo caso, la salud sexual se ve comprometida.

¿Por qué se produce?

A pesar de que es bastante común, pues la padecen entre un 3% y a un 12% de los hombres de entre 40 y 60 años, la EPY es de origen desconocido. Sin embargo, sí se conocen algunos factores de riesgo que la hacen más probable, como:

•La herencia. Si un miembro de la familia tiene la enfermedad, tienen un mayor riesgo de padecerla.

•Padecer trastornos del tejido conectivo, como, por ejemplo, la contractura de Dupuytren, un engrosamiento en forma de cordón a través de la palma de la mano, la Colagenosis difusa o la Fibrosis de Cartílago Articular.

•Tomar fármacos antihipertensivos como el Propranolol y el Metoprolol.

•Tener más de 55 años.

•Fumar.

•Haber sido sometido a algunos tipos de cirugía de próstata.

•Una hipótesis reciente cree que podría estar producida por pequeños micro traumas durante sus relaciones sexuales, con la masturbación y con cualquier otro tipo de trauma que pudiera recibir el órgano.

¿Cómo se trata la Enfermedad de Peyronie?

Aunque suele ser progresiva, hay un pequeño porcentaje de pacientes en los que la EPY se resuelve sola. En el resto de los casos, si se busca ayuda rápido, en fases tempranas, también tiene se puede resolver el problema inflamatorio y mejorar mucho los síntomas. En tratamiento es distinto si el paciente se encuentra en la fase aguda (dolor, curvatura…, que puede durar solo unas semanas) o crónica, cuando hay menos dolor y los síntomas son más estables.

En la fase aguda, los tratamientos más recomendados, que pueden combinarse entre ellos, suelen ser:

•Terapia de tracción de pene, que consiste en estirar el pene con un dispositivo mecánico para minimizar la pérdida de longitud y la curvatura.

•Tratamientos inyectables, como verapamilo, la colagenasa e interferón, destinadas a reducir la curvatura.

•Medicamentos orales. En este momento, no hay medicamentos orales que traten eficazmente la curvatura del pene, pero el para-aminobenzoato de potasio, que se usa para tratar la contractura de Dupuytren, podría reducir el tamaño de la placa, aunque no tiene efectos sobre la curvatura del pene. Si el paciente siente dolor, puede tomar medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE).

•Otros más novedosos, como la terapia de ondas de choque, el Plasma Rico en Plaquetas o las células madre.

En la fase crónica, aunque se pueden usar los tratamientos anteriores -excepto los orales-, la cirugía es la mejor opción, sobre todo si la deformación del pene es severa. En caso de someterse a cirugía también son varias las opciones, como

•Suturar (plicatura) el lado no afectado. Está destinada a enderezar el pene.

•Incisión o escisión e injerto. Se corta el tejido cicatricial para enderezar el pene y se extirpa el tejido cicatricial.

•Implantes penianos, que permiten recuperar la erección

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