Cómo evitar una intoxicación por monóxido de carbono

Son peligrosos, especialmente si los dejas encendidos por la noche cuando te duermes y además cargan mucho el aire, llegando a aumentar los niveles de monóxido de carbono. Son muy nocivos para los asmáticos.
Este gas no se puede oler ni detectar.
Pixabay/suvajit

El monóxido de carbono es un gas completamente silencioso y por eso no somos capaces de ver el peligro que representa. La mayor parte de las intoxicaciones por este gas ocurren en los hogares y están relacionadas con actividades cotidianas, como el uso de la calefacción. 

Las características de este gas, inodoro e incoloro, lo convierten en la conocida como muerte dulce, ya que su inhalación puede provocar la muerte en cuestión de minutos. El monóxido de carbono se encuentra en "los gases producidos por calderas, calentadores de queroseno, estufas, lámparas portátiles o faroles, estufas de gas, generadores portátiles, o en la quema de carbón o madera", explican en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). 

¿Cuáles son los síntomas previos a la intoxicación?

Este gas puede acumularse en espacios cerrados o semicerrados, y cualquier persona o animal que lo inhale durante unos minutos puede intoxicarse e incluso fallecer. Pero, ¿cómo reconocer esta intoxicación? ¿Cuáles son los signos de alarma? Como detallan en los CDC, los síntomas más frecuentes de la intoxicación por monóxido de carbono son:

  • Dolor de cabeza.
  • Mareo.
  • Debilidad.
  • Náuseas. 
  • Vómitos.
  • Dolor en el pecho.
  • Confusión.

¿Qué hay que hacer ante una intoxicación por monóxido de carbono?

Al notar los primeros síntomas que podrían indicar un envenenamiento por monóxido de carbono, lo primero que hay que hacer es respirar aire fresco de forma inmediata. "Abra puertas y ventanas, apague estufas, hornos, calentadores y aparatos de este tipo, y salga de la casa", advierten. El segundo paso es contactar con los servicios de emergencias para buscar atención médica de forma inmediata.

¿Cómo prevenirlo? 

El monóxido de carbono se produce cada vez que se enciende algún combustible como gas natural, gas propano, gasolina, petróleo, queroseno, madera o carbón. Para prevenir un envenenamiento o intoxicación, los CDC ofrecen las siguientes recomendaciones:

  • Instalar alarmas de detección de monóxido de carbono cerca de los dormitorios.
  • Revisar o cambiar las pilas en su detector de monóxido de carbono cada seis meses, aproximadamente.
  • Llevar a cabo una revisión anual del sistema de calefacción, calentador de agua y a cualquier otro aparato que funcione con gas, petróleo o carbón.
  • Instalar un extractor de aire sobre las cocinas de gas.
  • Evitar el uso de aparatos de combustión sin ventilación.
  • Mantener las rejillas y los conductos de ventilación libres de desechos.
  • No dejar nunca en marcha el motor de un vehículo estacionado en un lugar cerrado o parcialmente cerrado como, por ejemplo, un garaje.
  • Evitar el uso de parrillas a carbón o estufas de cocina portátiles dentro de una vivienda.
  • Evitar poner en marcha un generador, una máquina de lavar a presión o cualquier otro motor que funcione con gasolina dentro de un garaje, sótano u otro espacio cerrado.
Mostrar comentarios

Códigos Descuento