¿Se acaba la vida sexual con la menopausia?

Pareja madura.
Pareja madura.
UNSPLASH

La menopausia es un momento de cambios fisiológicos y psicológicos para mujer, y las dudas y preguntas que surgen naturalmente se pueden ver acrecentadas por los mitos y tabúes que la rodean.

Precisamente, muchas de estas incertidumbres y creencias se mueven en torno a los cambios que la menopausia puede provocar en la vida sexual, algo a lo que contribuye el papel meramente reproductivo que muchas culturas han asignado a la sexualidad de la mujer durante milenios.

¿El fin del sexo?

La menopausia no es (o no debe ser), ni mucho menos, el fin de la vida sexual de una mujer. Esta creencia infundada que algunas personas pueden mantener partiría de los tabúes que envuelven la sexualidad en la madurez, la sobreestimación de algunas de las molestias físicas que puede traer el climaterio (el tiempo inmediatamente anterior y posterior a la menopausia) y, como señalábamos, la identificación errónea entre sexualidad femenina y función reproductiva.

Sí que es cierto que el climaterio, por los cambios hormonales que trae asociados, puede provocar una disminución de la libido y algunos cambios fisiológicos que pueden suponer un obstáculo para la práctica sexual. Pero ni es habitual que el apetito sexual desaparezca por completo ni estas molestias son insalvables.

De entre estos síntomas fisiológicos (que incluyen también sofocos, fatiga y problemas urinarios) quizás el que mayor impacto puede tener es la sequedad vaginal, que sin embargo, puede atajarse con el uso de geles lubricantes específicos.

Respecto a los psicológicos, de entre los cuales el que mayor impacto puede tener es la disminución del apetito sexual pero también incluyen otros como estados de ánimo depresivos o disminución de la autoestima, se trata de cambios que conviene afrontar con ayuda de un especialista, que puede darnos pautas para sobrellevarlos o en determinados casos incluso tratamientos farmacológicos.

Sin embargo, a nivel general y concretamente en lo que respecta a la vida sexual, ciertamente puede ayudar afrontar la sexualidad de una forma diferente; por ejemplo, poniendo menor énfasis en el coito y más en otro tipo de prácticas, tomándose mayor tiempo para alcanzar la excitación, probando elementos nuevos (por ejemplo, introduciendo juguetes o nuevas prácticas) y dedicando más tiempo a la masturbación). 

Mejorar el estado físico general

Por supuesto, nuestro estado de salud global influye no sólo en la vida sexual sino también en la vivencia psicológica de la menopausia. Por ello, se pueden seguir algunos consejos básicos orientados a mejorar nuestro bienestar.

Particularmente, tratar de mantener una correcta higiene del sueño, comer sano, hacer regularmente ejercicio físico (y especialmente puede ser beneficioso practicar ejercicios de Kegel para fortalecer la musculatura del suelo pélvico) y evitar el consumo de sustancias nocivas (como alcohol y tabaco) puede ayudar a aliviar las sensaciones físicas incómodas asociadas a la etapa.

No obstante, es importante resaltar que estas pautas no sustituyen en ningún caso la visita al médico y el seguimiento de los tratamientos que en cada caso éste pueda prescribirnos. Determinados síntomas pueden requerir, por ejemplo, de tratamientos hormonales o psiquiátricos.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento