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¿Puedo dejar de ser una persona tóxica? Estos son los pasos a seguir, según los expertos

Reconocerse como persona tóxica y querer cambiar supone un gran paso.
Reconocerse como persona tóxica y querer cambiar supone un gran paso.
PIXABAY

Se habla mucho de las personas tóxicas para referirse a esas actitudes y comportamientos de terceros que pueden hacernos daño y perjudicarnos en cualquier tipo de relación interpersonal (aunque generalmente predomine para hablar de determinadas relaciones de pareja). Pero, ¿qué ocurre cuando esa persona que daña sus relaciones cercanas es uno mismo? ¿Se puede salir de esa espiral de toxicidad? Reconocerse como persona tóxica y querer mejorar y cambiar ya es un gran paso.

Los expertos señalan que hay que tener en cuenta que las personas no suelen adquirir esos comportamientos tóxicos por voluntad propia o desde la consciencia, sino que más bien es una actitud derivada de vacíos emocionales o de un escaso conocimiento emocional. Al respecto, la psicóloga Silvia Congost, una de las grandes especialistas en autoestima, dependencia emocional y conflictos de pareja de nuestro país, señala en su canal de YouTube que “desde el momento en que alguien se hace la pregunta ‘¿seré yo la persona tóxica?’ es porque es una persona consciente con afán y ganas de mejorar y de hacer las cosas de otra forma”.

La psicóloga explica que si uno se da cuenta de que ha sido una persona tóxica dentro de una relación y que ha hecho daño a la otra persona lo primero que debe hacer es analizar cuáles han sido esas conductas dañinas: “Lo podemos hacer preguntándole a nuestra pareja o intentando hablarlo pero sin ponernos a la defensiva, sin sentirnos atacados, dejando que la otra persona se exprese y nos diga de verdad cómo se ha sentido, cómo siente que la hemos tratado y cómo nos ha visto funcionar. Y hay que hacerlo estando abiertos a ello, sin justificarnos ni poner excusas. Simplemente escuchando”.

El siguiente paso, según la especialista, pasaría por analizar por qué hemos actuado de esa forma: “Deberíamos entender el motivo que nos ha llevado a funcionar de ese modo. Podría ser debido a nuestro pasado, porque hemos visto algún padre, madre o familiar cercano actuando así y lo hemos aprendido. O puede ser que hayamos pasado por un proceso en nuestro trabajo u otras áreas de nuestra vida que nos ha angustiado mucho, donde hemos estado alterados o muy preocupados y eso ha hecho que hayamos estado mucho más irascibles y nos puede haber llevado a actuar de forma tóxica”.

Una vez dados estos dos pasos, Congost recomienda encontrar estrategias que nos permitan actuar de otra manera: “Cuando uno es consciente de que ha actuado mal, eso hace que se ponga en alerta e inicie una búsqueda para mejorar. Y si no encontramos estas herramientas en libros, en conferencias, en charlas… pedir ayuda psicológica es algo que nos beneficia y podemos lograr un gran cambio con pocas sesiones. Siempre estamos a tiempo de mejorar cuando somos personas conscientes”.

De una manera similar se expresa el psicólogo Francisco Pastor, responsable del blog Gente Tóxica, quien insiste en que los hábitos tóxicos están arraigados en lo más profundo de la persona. Este experto recomienda una serie de pasos para dejar de ser una persona tóxica:

Aprender a conocerse

El primer paso sería hacer una labor de autoconocimiento. “Reconociste tu problema, ahora solo necesitas analizar bien tus conductas y pensamientos. Aísla qué comportamientos tóxicos tienes. Piensa en qué comportamientos no te gustan de ti o consideras que son tóxicos”.

Exteriorizar las creencias

Tras definir qué es lo que se quiere cambiar, hay que analizar por qué se han mantenido esas conductas. “Debes identificar las creencias, pensamientos y emociones que anclan los comportamientos tóxicos. Esta parte es la más complicada, pero sin ella no podrás avanzar y lograr un cambio verdadero y duradero. Detrás de cada uno de los comportamientos que has listado en el paso anterior, hay pensamientos, creencias y emociones que los justifican. Puede que sean traumas infantiles, necesidades no cubiertas o creencias que has aprendido de tus padres”.

Según el experto, los comportamientos tóxicos se vuelven a repetir porque hay algo detrás de ellos que justifica que así sea, por lo que cambiar estas creencias es la parte más importante para dejar de ser una persona tóxica.

Encontrar alternativas

Al igual que Congost, Pastor recomienda buscar alternativas de actuación más adaptadas a la realidad que dejen de justificar nuestros actos tóxicos y elaborar un plan para decidir qué acciones se van a dejar de hacer para cambiar. “Elabora una lista con comportamientos y pensamientos alternativos a los hábitos y conductas tóxicas que quieres cambiar. Aquí tienes que ser constante y paciente. Volverás a cometer tus comportamientos tóxicos, pero no debes desanimarte. Poco a poco, los nuevos comportamientos se abrirán camino en tu personalidad”.

Utilizar la visualización

El experto recomienda utilizar como herramienta la visualización. “Dedica unos minutos al día a imaginar cómo quieres ser. Imagínate a ti mismo con muchos detalles, realizando aquellas acciones que quieres que sean de tu nueva personalidad sana”.

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