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Los métodos para durar más en el sexo, según la ciencia

El sueño después de tener sexo es más habitual entre los hombres.
El sueño después de tener sexo es más habitual entre los hombres.
GTRES

La eyaculación precoz es un problema muy común, a pesar de lo cual está aún hoy rodeado de tabúes. Se estima que afecta en al menos alguna ocasión a uno de cada tres hombres: si sucede habitualmente, merece la pena buscar un tratamiento, ya que tiene un gran impacto en la calidad de la vida sexual de quien lo padece y sus parejas habituales.

¿Cuándo es problemática?

Como hemos señalado, se trata de un fenómeno que experimenta al menos alguna vez un tercio de los varones. Sin embargo, mientras suceda ocasionalmente, como recoge la Clínica Mayo, en principio no hay de que preocuparse y simplemente se debería afrontar con naturalidad.

Se considera, no obstante, que se convierte en una afectación seria cuando la persona eyacula en menos de un minuto tras el comienzo de la penetración siempre o casi siempre, cuando nunca o casi nunca es posible retardar la eyaculación durante las relaciones sexuales, o en general cuando sea un motivo de angustia y frustración que empeore la vivencia de la sexualidad.

Los factores que intervienen en la eyaculación son variados y de naturaleza tanto psicológica como biológica. Por ello, los enfoques para abordarla comprenden desde terapias con fármacos al asesoramiento psicológico, pasando por una serie de técnicas sexuales para retardar la eyaculación.

¿Qué se puede hacer al respecto?

Un meta-análisis publicado en el medio especializado Medical Sciences ilustra algunas de las posibles líneas de actuación contra la eyaculación precoz, con distinto nivel de efectividad.

En el estudio, los autores defienden la pertinencia de realizar un examen multidisciplinar del paciente y de su historia sexual a fin de comprender mejor el contexto del problema. En función precisamente de estas circunstancias, una estrategia puede resultar más eficaz que otras para cada persona concreta.

Terapias psicosexuales y técnicas

Así, se señala que los pacientes que más pueden beneficiarse de las terapias conductuales psicosociales y psicosexuales son aquellos que presentan eyaculación precoz subjetiva (es decir, que tiene su etiología en constructos culturales o psicológicos anormales), naturalmente variable y/o adquirida.

Esta línea de trabajo se centra especialmente en dos puntos: la identificación y exploración de los mecanismos responsables de la eyaculación precoz mediante la psicoterapia y en la educación del paciente en técnicas de control de la eyaculación.

Centrándonos en el segundo, los autores citan algunas como el 'edging' (que consiste en proporcionar estimulación sexual hasta casi llegar al punto de eyaculación y/o orgasmo y cesar abruptamente, dejando que pase esa sensación, para volver a comenzar de nuevo al cabo de un poco de tiempo), la técnica de 'estrujar' (se presiona el glande justo antes de alcanzar el orgasmo) o la masturbación antes del coito.

Terapias con medicamentos

Por contra, en principio el enfoque farmacológico sería indicado para pacientes en los que el problema resiste tratamiento, ha ocurrido durante toda la biografía del paciente y/o tiene etiología orgánica.

Si este es el caso, la principal opción es la administración de inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), debido al papel que este neurotransmisor cumple en el orgasmo humano. De hecho, las dificultades para alcanzar el orgasmo son un efecto secundario relativamente frecuente en los pacientes tratados con estos fármacos por otros trastornos.

Este enfoque a menudo es eficaz, pero debe considerarse cuidadosamente por los posibles efectos secundarios que puede acarrear.

Existen otros medicamentos propuestos como posibles tratamientos, como los antidepresivos tricíclicos o el tramadol, si bien su uso es motivo de cierta controversia por tener mayores efectos secundarios aún que los ISRS secundarios y por dudas sobre su eficacia o seguridad..

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