"Patética", "humillante", "injusta", "violenta", "decepcionante", "inconcebible".

Así están calificando muchas mujeres la sentencia de La Manada. Asistimos incrédulas al fallo "insuficiente" y "salomónico" de un tribunal esclavo de una legislación de tinte patriarcal.

A alguna le alivia –poco, no obstante– saber que décadas atrás habrían sido absueltos. Seguro, señal de que cabalgamos, Sancho. Los avances exigen tiempo, pero ese se mide en sufrimiento. No fue abuso, fue violación.