Convocar una conferencia de prensa para vacilar al personal está muy feo, Sergio Ramos. Esas cosas no se hacen y menos si eres el capitán del Real Madrid y muchísimo menos si la convocas para mentir o decir las verdades a medias. El defensa, después de montar el teatrillo, ha quedado retratado y ha reculado con los pantalones bajados de la pata de banco, despropósito o absurdo en el que se había metido.

Eso sí, intentando dejar por mentirosos a los medios de comunicación que habían dado la noticia y negando lo que es aún más grave: la verdad que contó su jefe, Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid, sobre la petición de la carta de libertad para irse a China.

Sergio Ramos, como un trabajador más, está en su perfecto derecho de reivindicar una subida salarial. Es lícito que pida aumento de años de contrato, más si 'el jefe' le había prometido una revisión hace un año, y más aún si nadie del Real Madrid le había llamado. Todo eso es entendible y comprensible. Todos, yo también, queremos mejorar nuestros salarios pero cuando nos la jugamos haciéndonos los valientes debemos saber quién tiene el mango de la sartén en sus manos. En esta ocasión, el que podía liarse a sartenazos es Florentino Pérez, y vaya si le dio alegría y aire a la sartén.

Sergio Ramos pensó que tenía agarrado por los bajos al creador del universo y no, amigo, no. Por el Real Madrid han pasado los mejores del mundo, y alguno que se había creído poseedor del escudo tuvo que marcharse en el rabo entre las piernas porque el Real Madrid es más que cualquiera que juegue en el equipo más grande de la historia. Y tú también has errado la fuerza de tus coces.

Y sí, Sergio Ramos, has querido echarle un pulso a Florentino Pérez y lo has perdido. Sí has amenazado con irte del Real Madrid. Sí has tenido un calentón y se te desbocó la lengua. Sí has pedido más años y más dinero. Sí has dejado que tu entorno engordase una bola que no supiste parar hasta que el efecto bomerang te pegó de lleno con todo el aparato y te tiró de espaldas con las patas para arriba.

La conferencia de prensa que diste para retractarte fue una buena idea hasta que comenzaste a mentir o, perdón, a decir tus verdades a medias que nadie se creyó, porque muchas de esas ¿verdades? antes que tú las dijeron los de tu entorno a los que, por cierto, también les has hecho quedar muy mal y casi sin credibilidad.

Vamos, como tú, fuera del campo porque terminante diciendo que no habías pedido ni dinero y años de contrato... ¿De verdad que no has pedido ni ampliación ni una merecida subida de sueldo? En seis meses, si todo va bien, hablamos, porque a mí me ha contado un pajarito que tendrás un nuevo contrato con el Real Madrid hasta el año 2023.