La congelación de los peajes del recibo de la luz, medida anunciada hace semanas por el Ministro de Energía y publicada ayer miércoles en el BOE, es el último intento de Nadal no tanto de evitar la subida de dicho recibo sino de aparentar que está haciendo algo por arreglar lo que se está convirtiendo en un grave problema social. La factura que pagamos por la electricidad sube sin parar para escándalo de los consumidores y no parece que haya una respuesta adecuada desde el Gobierno. Solo se ha aplicado un hachazo a las retribuciones de las instalaciones que generan con renovables

Ahora se congelan por cuarto año consecutivo dichos peajes y se lamenta que no llueva más …. y punto. Pero el sistema eléctrico sigue pagando cientos de millones de euros por pagos de interrumpibilidad (posibilidad nunca ejecutada de cortar el suministro a grandes empresas); por pagos por capacidad (mucho más allá de lo razonablemente necesario); por unos costes de distribución no justificados (que suponen el mayor ebitda del negocios de las eléctricas); por unos costes extrapeninsulares (que tienen un componente de solidaridad interterritorial pero por otra parte son un despropósito por generar en las islas con las tecnologías más  caras y  contaminantes), etcétera, etcétera…

El ministro congela los peajes (una de las tres partes —cuestionables— del recibo junto con el coste de la energía y los impuestos) porque después de seis años de inundar el BOE con miles de páginas de innumerables reformas estériles podemos sacar la conclusión de que todo sigue igual. Sigue igual porque no se han cuestionado ni la necesidad e importe de estos conceptos que por ejemplo el de interrumpibilidad es una subvención industrial que pagamos todos los consumidores eléctricos. No se ha cuestionado tampoco el mercado (“presunto” podríamos decir) y el sistema de formación de precios que paga a todas las tecnologías por igual, al margen de sus costes variables. 

Lo único que se ha hecho estos años es aplicar un hachazo a la retribución de las instalaciones que generan con renovables que han arruinado a pequeñas empresas y a miles de particulares.  Eso sí, en cada comparecencia parlamentaria o discurso, el ministro vuelve a culpar al desarrollo de las renovables de la situación del sistema eléctrico falseando las cifras, ignorando las contraprestaciones de la generación renovable y sobre todo ignorando la tozuda realidad de que las renovables bajan el precio del mercado y que, por tanto, si tuviéramos más fotovoltaica, más eólica, tendríamos un precio más bajo en ese recibo de la luz.  El problema es que el ministro tiene congeladas las ideas.