Los usuarios de internet (es decir, la inmensa mayoría de los humanos) somos muy impacientes. Una de cada cuatro personas abandona una página web que tarda más de cuatro segundos en cargarse. Y en el móvil aguantamos aún menos: más de la mitad de los usuarios (un 53%, según un análisis de Google/Double Click) renuncia a visitar una página web si tarda más de ¡tres segundos! en visualizarse en su móvil. Un abandono que además se paga caro: el 61% de los usuarios probablemente no vuelva más a la página web móvil que tuvo que abandonar por su lentitud, y el 40% acabará en la web de la competencia.

Un 53%  de los usuarios de Internet abandona una página web si tarda más de 3 segundos en cargarse en su móvil

Los datos de Double Click son especialmente alarmantes si tenemos en cuenta que, según su análisis de más de 10.000 sitios web, las páginas tardan una media de 19 segundos en cargarse usando una red 3G. Solo una rebaja en el tiempo de carga de 19 a 5 segundos, añade el estudio, doblaría los ingresos de publicidad de una página web. Double Click sabe de lo que habla porque le va la cuenta de resultados en ello: siendo la mayor plataforma publicitaria digital del mundo, la compañía obtiene un porcentaje de los ingresos publicitarios en la mayoría de las páginas web. Si caen para sus dueños, caen también para Double Click.

El exceso de tiempo de carga en la web no solo afecta a los ingresos publicitarios. También afecta a las ventas de las tiendas en internet. Según los datos recopilados por Instapage, cada segundo extra de carga de una página de comercio electrónico puede suponer una caída de hasta el 7% en sus datos de ‘conversión’, es decir, en el número de visitantes de la página que llegan a comprar algo. Una caída que, según la misma fuente, supondría una pérdida de unos 1.500 millones de euros al año para Amazon, por ejemplo.

La constatación de los graves efectos que provoca el ‘sobrepeso’ de las web móviles ha llevado a cientos de miles de páginas en el mundo a aceptar la integración de sus contenidos en las veloces plataformas de los gigantes Facebook y Google, a pesar de la inevitable pérdida de independencia que ello supone. En la primavera de 2015, Facebook ofreció a unos cuantos grandes medios la posibilidad de publicar sus noticias directamente dentro de la red social para permitir así una carga 10 veces más rápida -según Facebook- que con el clásico enlace. Nacían los ‘Artículos Instantáneos’ (Facebook Instant Articles), que luego se extendían a otros muchos medios. Pocos meses después, Google contraatacaba con un proyecto open source (AMP o Accelerated Mobile Pages) que acelera también la carga de las páginas y ofrece mayor libertad a sus propietarios.

El nuevo codificador de imágenes de Google permite reducir en un 35% su peso imitando al ojo humano

Ahora, Google anuncia un importante nuevo desarrollo en la carrera por una web más rápida y, en este caso, sin necesidad de subirse a ninguna plataforma. El nuevo Google Guetzli es un nuevo algoritmo de compresión de imágenes JPEG (el estándar más usado en internet) que permite reducir hasta en un 35% de media el peso de las fotos de nuestra página web. Y, teniendo en cuenta que las imágenes suelen ser la parte más pesada de los sitios web, esto puede suponer un tremendo avance para la velocidad de nuestras páginas.

Los creadores de Guetzli en el laboratorio de Google en Zúrich han puesto a su invento el nombre de una típica galleta de Navidad suiza (dando la contraparte desde Europa a los desarrollos de Google/Android con nombres de dulces típicos americanos) y permiten ya su descarga en open source desde el repositorio de Github. Su 'magia' parece estar vinculada a la investigación en redes neuronales y machine learning que Google lleva haciendo desde hace años. Y es que, para comprimir las imágenes, Guetzli usa un modelo psicovisual llamado Butteraugli que se basa en la forma en que los seres humanos procesamos los colores o matices. Por ejemplo, dado que la retina humana tiene menor capacidad de percibir el azul en alta resolución que el rojo o el verde, Guetzli se permite el lujo de eliminar matices del azul. Inteligencia artificial para ganar en velocidad.