• Los usuarios nos envían sus relatos, como el de este lector, que publicamos aquí.
  • Jessica Gómez ha compartido este verano en 20minutos semanalmente sus relatos, como La chica del bañador verde, un éxito con el que batió récords en Facebook.

Viajes inesperados como deseados, con una elegancia bohemia. Amor y tristeza. Huele a contrastes de sabores agridulces en una caravana para perderse en horizontes aprovechando hasta el último rayo de sol.

Nuestro road trip estival y el erotismo soft. Cigarrillos a medias dejando una intensa cortina de humo como único rastro donde se cumplen los más inconfesables deseos. Ha llegado esa época del año en la que empezamos a pensar en esos oasis efímeros. Es verano, esto es Groove Beach. El rumor de las olas, llegando al motel de turno, mientras, el olor a mar lo invade todo sin destino definido. La armonía más perspicaz y un hilo de misterio, la picardía. Reconciliarse con la desnudez en casa o en la playa. Cuanto más natural, más atractivo y sugerente se es. Belleza desnuda natural o jugar a las adivinanzas, revelando siluetas escondidas entre seda y satén, transparencias naturales aquí, en nuestra playa. Lencería que reduce sus confines peligrosamente, bordeando las fronteras entre lo sugerente y lo obvio. Convertir el momento en un rito pagano.

Noches de son con barcos sin retorno, olvidando todas las bases del tiempoUn lugar vulgar es algo extraordinario para nosotros. Somos amantes atípicos. Comemos un hot dog in-N-Out con un Blody Mary picante en la playa donde nosotros somos los “guiris”. Momentos gastronómicos y culturales con varios rumbos. Noches de son con barcos sin retorno, olvidando todas las bases del tiempo. Improvisar es nuestro lema. En la temporada estival, le gusta mirar la lencería tendida. Tiene una obsesión particular. A mí me gusta cómo ve el gremio de lo voluptuoso. Los pequeños detalles y el morbo que aquello tiene. Se queda sentado en el tendedero con sus pensamientos terminando victorioso, como si eso le generase una ganancia de pronto emocional. No hay otro gremio más sutil y sensual. En verano, nunca hay periodos en blanco. Tampoco es complicado activar la imaginación. Nunca hablamos. Otro vaporoso y morboso punto a la libertad de soñar. ¿Ofrecer misterios al servicio? Todo y nada. Hay que saber estar.

Ahora cierra los ojos. Ama el sol y la arena.

Toma lo mejor de estos días y compón una melodía de colores frágiles, armoniosa y sobre todo suave. Días de gloria, de calma chicha, de triunfo emocional, días de cando aunque fueran fríos. Días de hermosas ampolas.

- Somos esa invariable indeterminada e imprevisible de la que nos enamoramos, ese momento fugaz.

- ¿Qué es lo nuestro? Dí algo, aunque sea una hermosa mentira.

- Yo no te quiero. Quiero la caprichosa imposibilidad incierta de la probabilidad de tener algo contigo.

- Eres la estructura de la palabra indefinición haciendo el amor con silvestres sentimientos.

Dolor y placer, así de delicado y estrecho es el halo divisor entre ambos. Lo que pudo ser, como en el tango.