Sí, es una de esas evidencias: este verano hará calor... y el próximo invierno quizás frío. Lo novedoso y preocupante es que los termómetros suben cada vez más cuando el calendario roza julio, cosas del cambio climático que Trump no ve, y se produce una operación dominó: Lorenzo pega de lo lindo, el riesgo de sequía crece y el de incendios se mutiplica. Un mucho de cuidado. Ya saben, que hace calor.

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