Entre la digestión y el sueño llegó el sobresalto: Iker Casillas ingresado en Portugal tras sufrir un infarto agudo. Después, el alivio: estaba fuera de peligro. Los posibles daños colaterales, la posible retirada del fútbol, poco importan ahora. Hablamos de un símbolo nacional, les guste o no, respetémoslo como tal. Es triste costumbre española valorar lo que tenemos cuando... bueno, ya saben ustedes.

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