Por primera vez en mucho tiempo, casi todos los actores de la película se pusieron más o menos de acuerdo, un milagro prenavideño pocas veces visto. Anunció en 20minutos el presidente Mariano Rajoy una subida de un 4% en el salario mínimo para este año que ya tenemos entre manos... y la medida fue unanimamente –casi– aplaudida. Eso sí, cada uno añadiendo el 'pero' de turno:los sindicatos que si es poco, los empresarios que es mucho, y la oposición... pues que muy bien pero que ellos ya lo habían pedido antes (síndrome de la medallitis) o que la medida no debería acabar ahí.

Al enemigo, un sorbo de agua y poco más. Será poco o mucho, pero al menos es un paso en positivo para continuar la reanimación del llamado mercado laboral español, que anda en precario desde hace ya no sabemos cuánto. No olvidemos una cosa:el salario mínimo sube un poco, pero los salarios máximos se disparan cuesta arriba, y si no basta echar un vistazo a las cifras en los despachos del Ibex.

Esta humilde misiva tiene como destino la ministra del ramo Fátima Báñez, que hoy podrá sacar pecho o buscar excusas con el balance del INEM en 2017. Salen los datos del paro registrado a primera hora de la mañana. Señora Báñez, parece que España va un poco mejor que antes, me arriesgaría incluso a decir que bien (al menos crecemos unos tres puntitos al año), la subidilla del salario mínimo es positiva, pero la cosa no puede quedarse ahí. Qué levante la mano quién no cuente entre su círculo más próximo a un amigo, hermano, conocido o amigo de... que no ande ahora firmando contratos por meses, semanas, días u horas. Y en Navidad la plaga de la precariedad se multiplica para satisfacer la gigantesca demanda. ¿O piensa que su regalo se lo envuelve un trabajador indefinido? ¿Y los Reyes que reparten caramelos en el centro comercial? Firman, reparten y luego...listos para el finiquito y camino del INEM. Tal cual, así de cruda está la cosa.

La subidilla del salario mínimo es positiva, pero la cosa no puede quedarse ahí

No vale ni basta decir que el mercado laboral español está saliendo del túnel cuando el concepto de 'contrato indefinido' comienza ya a sonar a tiempos de 'Cuéntame'. Casi ficción. Llega 2018 y la responsable del trabajo lo tiene: dar consistencia a esos números con varios perfiles y que sean positivos se miren por donde se miren.Y si además, sindicatos y empresarios arriman el hombro y van todos por el mismo camino, quizás el deseo navideño... quizás.

Y que no falte el trabajo. Raúl R. Vega