Catalunya ha votado solo dos años después de hacerlo por última vez; tras un referéndum ilegal y una confusa proclamación de independencia; con un Govern cesado, president incluido, y con representantes políticos encarcelados y autoexiliados.

De ahí, algunos resultados explicables...

1. Sube la participación. Consecuencia lógica de la inestabilidad y de la voluntad popular de decisión.

2. Cs crece. El electorado unionista ha podido premiar su congruencia.

3. PSC se mantiene. Tenía fácil hacerse con parte del voto constitucionalista movilizado; el electorado parece haber castigado su indefinición (fue definición, pero tardía) respecto a un eventual pacto con partidos independentistas.

4. CatComú-Podem cae. Paga los platos rotos por la indeterminación de Colau e Iglesias, su coqueteo con el secesionismo.

5. PP se hunde. Su insistencia con un candidato muy conservador y la aplicación del 155, posible raíz del batacazo.

... Y otros dos inexplicables:

1. Gran respaldo a JxCat y ERC... El voto independentista ha vuelto a apostar por los que desde el Govern le fallaron.

2. Y CUP se hunde. El único partido secesionista que echó el resto por su ideología, sin embargo, ha perdido confianza.