Los proyectos de Banca Ética son propuestas de agregación ciudadana que se construyen sobre la base de una extensa red de personas y organizaciones de la sociedad civil. Muchos de ellos empezaron a desarrollarse, no lo olvidemos, mucho antes de la crisis financiera. En momentos en los que hablar de alternativas al sistema financiero parecía algo absurdo.

Hoy se entiende mucho mejor la necesidad de construir este tipo de alternativas. Un proyecto de Banca Ética requiere de un trabajo cultural intenso que trate de mostrar la gran importancia que tiene hoy en día generar en nuestras sociedades del Norte otros modos de hacer economía que impliquen de manera directa a la ciudadanía, como agentes activos y responsables en la construcción de sociedades justas. Este es un marco nítidamente contracultural en relación con el modelo de consumo, incluso de ciudadanía, que se construye desde el sistema económico actual.

A pesar de quienes hablan de la “soberanía del consumidor”, es importante entender que resulta sin duda excesivo hablar de decisiones conscientes cuando nos referimos a nuestros comportamientos en la esfera económica.

Consumimos determinados productos y servicios sin saber, ni querer saber, nada de lo que ha ocurrido para que, a lo largo de toda la cadena de suministro, acabemos accediendo a ellos. La tremenda presión de la publicidad hace su trabajo, tocando los resortes más eficaces para movilizar nuestras decisiones: comodidad, facilidad, felicidad, reconocimiento social, juventud, salud,... incluso la solidaridad se utiliza como reclamo. El resultado es fácil de prever: no sólo no somos conscientes de las consecuencias de nuestras decisiones, sino que no sentimos ninguna necesidad de serlo.

Los proyectos de Banca Ética responden a ese reto de consumo consciente respecto a los productos y servicios financieros. Nos proponen analizar las consecuencias de nuestras decisiones económicas y nos ofrecen respuestas. Al fin y al cabo, no podemos olvidar que lo primero que podemos hacer con nuestro dinero es… hacerle preguntas.