En las últimas semanas se han producido algunas incidencias en el sistema de Cercanías de Madrid. Somos conscientes del papel esencial que Cercanías juega en la movilidad de los ciudadanos. Por eso estos hechos nos preocupan y nos obligan a ofrecer, con toda la franqueza, la mayor de las disculpas a los usuarios.

Lo que no es de recibo es que la Sra. Gonzalo, consejera de Transportes de la Comunidad de Madrid, haya aprovechado para señalar al ministro Ábalos por su responsabilidad en las recientes fallas del sistema. Si tan evocadora resultó en su retahíla, conviene también recordarle que los problemas en las Cercanías de Madrid trascienden el tiempo que llevamos en el gobierno.

Si me dedicara yo a recordarle a la Sra. Gonzalo que durante los siete años de gobierno del Partido Popular no se compró ni un solo tren; o que hubo recortes en mantenimiento y conservación; o que se paralizaron inversiones fundamentales, no pararía.

Pero no es ese mi objetivo, sino recordarle que sí, que ya hemos puesto en marcha el Plan de Mejora de las Cercanías de Madrid 2018-2025 con el firme compromiso de resolver los graves problemas que heredamos del gobierno anterior.

Lo estamos haciendo con una inversión que rebasa en mucho a la de años anteriores. Solo un dato: para el año 2020 habremos invertido más de 1.000 millones de euros en Cercanías. Durante el período de 2011 a 2018, el promedio anual invertido apenas fue de 38 millones de euros.

Con eso no quiero hacer un alarde, sino recalcar una necesidad. Si el Gobierno del PP hubiera invertido en mantenimiento y conservación bajo la idea que tenemos en este gobierno de que es la mejor inversión posible, la más rentable, la que ahorra cuantiosos costes futuros, Madrid habría preservado ese sistema de Cercanías de antaño, eficiente, cómodo y fiable, a un coste mucho menor.

Pero no lo hizo. Cubrir ahora esas carencias y déficits para poner el sistema de Cercanías a punto implicará un mayor desembolso y más de una incomodidad.
Incomodidades como las que ya generan las obras de modernización integral del túnel de Recoletos y otras que tendrán que programarse para poder implementar el Plan.

Pero el esfuerzo merece la pena y ya rinde algunos frutos: si entre el 2011 y el 2018 la puntualidad se contrajo de 98,6% a un 96%, en los datos acumulados a mayo de 2019 ya ha mejorado a un 97%.

Que nos gustaría ir más rápidos es verdad, pero la ejecución del plan requiere de procedimientos administrativos que no podemos obviar. Sin embargo, le aseguro que este gobierno está ya trabajando intensamente por las Cercanías de Madrid y que, una vez que esté de nuevo a punto, más moderno y digitalizado, no la dejaremos caer otra vez porque el mantenimiento, la conservación y la renovación de la flota serán prioridades de este gobierno algo que, eso sí, el PP dejó en la más absoluta desmemoria.