La RAE define el verbo como "ofrecer a una divinidad a alguien en su honor, generalmente destruyéndolo". Es lo que piensa Puigdemont (en privado) que ha hecho ERC con él y con el procés, un sacrificio en honor a la Moncloa. ¿Para qué? Para que Junqueras salga de la cárcel. Un guion enrevesado (tal vez sainete) que rebasa en suspense a algunas películas de Hitchcock.