Tras la detención del ex ministro Eduardo Zaplana, ayer se conoció la sentencia de Gürtel. Es histórica: condena al PP por lucrarse de la trama.

Pablo Iglesias quiere que se presente una moción de censura, Pedro Sánchez lo está sopesando (el PSOE decidirá hoy), pero Albert Rivera (aunque cargue mucho contra el PP)  no parece estar por la labor de dejar caer ahora al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en pleno pulso independentista de Quim Torra. La clave para que la moción de censura pudiera prosperar la tendría el PNV.

Y en Cataluña, más corrupción: 29 detenidos por el desvío de fondos de cooperación a entidades afines a CDC. La perversión no tiene ética ni banderas.