Por fin se termino el calvario para la afición del Real Madrid, que después de ganar tres Champions consecutivas no se ha comido ni una rosca en esta temporada. perdón se comió una que a los aficionados del Real Madrid un Mundial de Clubes, no les compensa. Y si ademas hay que añadir las frustraciones y decepciones que les han dado algunos de los jugadores, el disgusto ha sido aun mayor y gracias al Liverpool, la vergüenza ha sido menor dentro de la afrenta general.

Hasta en el ultimo partido de LaLiga muchos de los jugadores del Real Madrid no han demostrado que deban seguir en el club por mucha gloria que le hayan dado. Ni tres Champions pueden perdonarse cuando no defienden el escudo como debieran y por mucho que Zidane insista en poner por ejemplo a Marcelo para recuperarle, cuando no puede ser, además no debe de ser.

La despedida contra el Betis ratifica lo que estoy escribiendo porque en el fútbol y en el Real Madrid, se puede perder pero no de la manera que lo hicieron en el final del cuento. Los malos siempre fueron en esta nefasta temporada los ogros que desde el banquillo, Lopetegui o Solari, no supieron dirigir a una plantilla maravillosa que vendieron desde el palco y desde algunos altavoces hasta que la evidencia les han apagado los megáfonos.  

Con la llegada del ‘Principe Azul’ Zinedine Zidane, la cosa fue sino a peor, no mejoró y aunque el crédito que tenia era amplio, los once partidos que ha dirigido no han cambiado la impresión que él mismo tuvo cuando dejó tirado al Madrid.  Si estuviera en un concurso, la llamada del comodín le puede dejar entre la espada y la pared de cara a la próxima campaña si no comienza arrasando.

Finalmente, al jefe de todo, Florentino Pérez, hay que pedirle responsabilidades porque no supo atajar lo que algunos veiamos venir pese a las 4 Champions League en cinco temporadas o todas esas copas que el ha ganado desde la presidencia y de las que ha sacado pecho en declaraciones cuando pintaba en Oros y que en el naufragio de esta campaña y pintando en Espadas, se ha puesto a cubierto bajo el escudo de Zidane y la infoarquitectura del techo retráctil del nuevo estadio Santiago Bernabéu y con la megafonía a tope de volumen por si a alguno de los anestesiados aficionados del Real Madrid se les ocurría silbar en el final de un cuento que ha sido de miedo para algunos y para la mayoría de terror donde el Barca ha vuelto a ganar LaLiga y dónde el Real Madrid ha quedado a una vergonzosa distancia del máximo rival histórico .