Hasta el 16 de agosto tiene tiempo, así que si el tema le interesa, lea y luego vote. La Unión Europea está preguntando a través de su página web si queremos o no acabar con los cambios de horario cada seis meses. Adelantar el reloj una hora o retrasarlo cada vez que llega el verano o el invierno. Nos pide que rellenemos un formulario y que contemos ahí cuál es nuestra experiencia cada vez que toca mover el reloj. Qué sentimos, si tenemos alteraciones del sueño, si nos adaptamos rápido. Para muchos es un auténtico suplicio: se pasan días penando porque no duermen bien, porque su metabolismo no acaba de acostumbrarse. En el caso de los bebés es especialmente engorroso; los pobres tardan varios días en coger de nuevo las rutinas del sueño y de las comidas, y tú con ellos.

Y además de que les contemos nuestra vida a los señores de Bruselas, nos piden que votemos. ¿Con cuál se quedarían: con el de verano o con el de invierno?

Yo ando estos días haciendo mi propia encuesta casera entre familiares y amigos, y la gran mayoría dice que con el de verano; "hay más horas de luz", te dicen. Que en pleno invierno a las 6 de la tarde ya sea de noche es muy triste, deprimente. Anima que cuando sales de la oficina todavía haya luz. Sientes que el día lo aprovechas más. Pero, claro, no cuentan con que en pleno invierno a las 9 de la mañana todavía sería noche cerrada.

Otra cosa bien diferente es el coste energético. En teoría el cambio de horario se estableció porque suponía un ahorro enorme en la factura energética de los países. En el caso de España se estima que anda en torno a los 300 millones de euros. Adelantando la hora en verano y retrasándola en invierno logramos, en teoría, consumir menos electricidad. Esa es la teoría, pero algo debe fallar en ella cuando Europa se plantea terminar con esa alternancia de horarios.

El problema es que en esto también hay división de opiniones: en el norte opinan una cosa y en el sur, la contraria. Finlandia, Islandia, Noruega piden quedarse siempre con el horario de invierno. Para ellos es más rentable que estar en verano con más de 20 horas de luz, sin apenas noche. Ganarían un par de horas más de oscuridad, a lo sumo. Pero conforme vas bajando por el mapa, el horario de verano va ganando adeptos. El problema es que el horario debe ser único para todos, no podemos permitir que unos mantengan uno y en el país de al lado, otro. Sería un caos para los transportes y demás.

De momento la encuesta sigue abierta, con algún que otro parón porque la página se colapsa: está recibiendo cientos de respuestas. Se ve que en esto sí que conecta Bruselas con la gente de la calle: cuando nos hablan de nuestros problemas cotidianos, entonces sí logramos hacer piña. Que consigamos ponernos de acuerdo es ya pedir demasiado.