Admirado futbolista y detestable defraudador, cada día algún tipo quiere ser como usted. Un ídolo de masas que gana millones por patear un balón, provocar y marcar goles, o intentar que su equipo no los encaje. Por salir guapo en la portada de una revista promocionando ricos perfumes o luciendo sexis calzoncillos. Pero a la vez, un estafador que no hace más que presumir del dinero que suma a su cuenta con lujosos coches, yates o mansiones, pero no tiene las agallas de alardear de lo poco que tributa por ello, porque casi siempre es menos de lo que debería.

Larga es la lista de los que, como tú –porque no mereces distinción en la forma de trato–, tienen dos caras: una amable y solidaria, y otra tan tacaña y mezquina. He intentado hacer un recopilatorio con los nombres de los futbolistas que han estafado a Hacienda en los últimos años, pero me han faltado folios para poder completarlo. ¡Y menos mal que no he querido extenderme a otros ámbitos deportivos, porque me quedaría también sin tinta!Así, voy a limitarme al último caso:

Ayer mismo se conoció que la Audiencia de Madrid ha reabierto la investigación judicial –iniciada hace justo un año, pero archivada poco después– que pesa sobre Xabi Alonso por un presunto fraude fiscal cometido entre 2010 y 2012, cuando jugaba en el Real Madrid. Un tiempo en el que había ingresado cinco millones de euros por sus derechos de imagen pero no habría tributado por ellos en ningún lugar del mundo.

Su caso fue de los primeros en salir a la palestra entre una serie de denuncias contra los también exmadridistas Ángel Di María, Ricardo Carvalho, Fabio Coentrao o Mesut Özil. El caso de Cristiano Ronaldo sigue en fase de investigación y, la pasada semana, Luca Modric y Marcelo tuvieron que abonar la cantidad que la Agencia Tributaria les pedía para evitar más problemas.

Los derechos de imagen fraudulentos perjudican el concepto tan ideal que se tiene de ellos

Estos nombres aparecen entre los de otros muchos (y de otros equipos) a los que la Fiscalía relaciona con esos derechos de imagen fraudulentos que al final no hacen más que perjudicar el concepto tan ideal que se tiene de ellos, el concepto que se tiene de ti. ¿Decepción?Sí. ¿Sorpresa? Ninguna.

Porque, como nos hizo saber Leo Messi, un futbolista no entiende de números ni de contratos, es ‘analfabeto’ en ese aspecto. ¿Verdad? Así lo expuso el argentino, que fue condenado el pasado julio a 21 meses de prisión: "Yo me dedicaba a jugar a fútbol. Confiaba en mi papá".  

Esa ‘infantada’ le valió a Messi para eludir una pena mayor. ¿Harán lo mismo Xabi o los otros muchos supuestos defraudadores como tú?

Ávida por conocer la próxima excusa, Noelia Pérez.