Gracias por demostrar que las mujeres no somos inferiores, que podemos ser iguales  o incluso mejores que los hombres. Gracias por luchar por vuestros derechos, pero también por los de todas en un 'mundo dominado por el género masculino' y hacer más visible y denunciable la discriminación que pesa sobre la mujer en el ámbito del deporte profesional, sobre todo en el fútbol. Porque hay discriminación, y mucha. Si no la hubiera no tendría que agradeceros nada, vuestra victoria no saldría en todos los medios de comunicación, y seguramente habría muchas más mujeres y niñas siendo más felices de lo que ahora mismo lo son. Y es que solo se habla de deporte femenino cuando alguna chica o algún equipo de mujeres gana una medalla en unos juegos olímpicos, un campeonato europeo o un mundial. Y solo durante ese día. En los medios deportivos se excluyen a diario las ligas femeninas, no aparecen en las quinielas y no son protagonistas en las tan famosas casas de apuestas. Con todo esto se podría decir que la sociedad considera al deporte femenino ‘inferior’ al masculino. Lo peor es que estamos en pleno siglo XXI.

Lo que habéis conseguido es un ejemplo para muchas mujeres que luchan cada día por la igualdadEn España somos muy modernos para unas cosas, pero muy tradicionales para otras... Yo me crie en una ciudad pequeña, de poco más de 60.000 habitantes. Tengo amigas que comenzaron a jugar al fútbol a los cinco años pero a los 14 tuvieron que dejarlo. Primero jugaban en equipos mixtos porque no había suficientes niñas para completar uno únicamente femenino y después, a medida que iban creciendo, las echaban del club porque el fútbol pasaba de ser un mero hobby a algo más "serio". Nos han inculcado desde pequeños que los niños juegan al fútbol y las niñas bailan ballet, y por mucho que pasan los años hay quien sigue aceptándolo...

Hay 'cláusulas antiembarazo' en los contratos y si quisierais ser jugadoras profesionales quizá muchas de vosotras no podríais vivir de ello, probablemente tendríais que compaginarlo con otro trabajo porque los clubes os hagan (si os hacen) contratos precarios. Por eso, lo que habéis conseguido es un ejemplo para muchas niñas pero también para muchas mujeres que luchan cada día en el camino de la igualdad, tanto en el ámbito deportivo con en la vida. Vosotras ahora solo tenéis que disfrutar, pero no dejéis que nadie os diga que sois inferiores que los hombres. Yo confío en que algún día se os trate, si así lo decidís, como profesionales del deporte sin hacer distinción por si sois o dejáis de ser mujeres y se os vea, simplemente, como deportistas.

Luchad por vuestros sueños,

Noelia Pérez