Este martes 30 de abril se celebra el aniversario de la muerte, en 1972, de Clara Campoamor, una de las principales defensoras del voto femenino en España, que se logró en 1931, y por primera vez fue ejercido en las elecciones de 1933.

En las últimas décadas, apenas se han observado diferencias por género respecto a la forma de votar. Según la serie histórica de análisis del comportamiento electoral que elabora Metroscopia, hombres y mujeres han votado en parecida proporción a las distintas opciones políticas y sus votos, por separado, normalmente hubieran dado como resultado un parlamento muy similar. Pero esta uniformidad parece haberse roto hace aproximadamente seis meses con la irrupción de Vox en la escena política nacional. De hecho, si ayer solo hubieran votado las mujeres, la fuerza de Santiago Abascal habría reducido casi a la tercera parte los resultados obtenidos e incluso estaría en duda su entrada en el Congreso.

La participación de las mujeres en la política española ha aumentado de manera muy notable en los últimos años. La Ley de Igualdad de Género que había sido aprobada hace más de un año, en diciembre de 2017, establece que en las listas para cargos de representación política haya un 50% de mujeres candidatas, y que las listas deben integrarse ubicando de manera intercalada a mujeres y varones. De hecho, el último Gabinete ministerial presidido por Pedro Sánchez, integrado por once mujeres y seis hombres, ha sido el más femenino de la historia de España. Pero, con todo, resulta llamativo que todavía en las elecciones generales celebradas ayer mismo, ninguno de los cinco principales partidos políticos haya presentado una mujer como candidata a presidir el Gobierno de España.

Pese a ello, candidatas de los cinco partidos —PSOE, PP, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox, aunque estas últimas con una notoria mayor ausencia— han desempeñado un papel destacado durante la campaña electoral y no han renunciado a incluir en ella los temas clave del debate feminista, tan presentes en la sociedad española en los últimos tiempos, como el derecho al aborto y la campaña "No es No" sobre el consentimiento expreso de la mujer en una relación sexual para determinar si hay o no una agresión.

La ciudadanía lo tiene claro respecto a estos dos asuntos concretos. En España continúa existiendo un consenso respecto al derecho de las mujeres a interrumpir voluntariamente su embarazo: el 78% se muestra a favor y se trata, además, de una opinión compartida en la misma medida por mujeres (78%) y hombres (77%) y especialmente por votantes de partidos de izquierda como Unidas Podemos (94%) y PSOE (87%). Por otra parte, el 62% de la ciudadanía no comparte la opinión de quienes estiman que hay muchas más denuncias falsas de mujeres contra hombres por violencia de género de lo que se cree.

Estamos dando pasos concretos para hacer realidad la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres en nuestro país. Para ello, no obstante, sí que parece necesario cambiar

la actual cultura de los partidos políticos y que en futuras convocatorias electorales los partidos con representación en el Congreso de los Diputados estén dirigidos por una mujer. Así de fácil.