Son 9 millones de votos que creían tener en el bolsillo y que ahora peligran. Los jubilados levantan la voz y amenazan con enviar al PP a la oposición si no les garantizan el poder adquisitivo de sus pensiones.

Montoro reacciona con deducciones fiscales para las "edades muy avanzadas", que es como decir "mensaje recibido", pero poco más. No será bastante para aplacar su queja.

Ha de garantizarse la sostenibilidad del sistema sin fórmulas devaluatorias. Los abuelos saben echar cuentas, y como no les salgan, meterán miedo en las urnas.