Si David de Gea fuera un becario, no habría superado el periodo de prueba. En cualquier empresa, salvo que estuviera muy recomendado por algún ejecutivo, se le agradecerían los servicios prestados y... tanta paz lleve como descanso deja. Definitivamente, España necesita un portero; o al menos, uno que no nos haga temblar cada vez que los rivales se acercan. Toma nota, Luis Enrique.

Después del Mundial de Rusia y tras los partidos de la UEFA Nations League, se confirma que España, además de ‘llorar’  por las ausencias de Xabi Alonso, Xavi Hernández, Iniesta, Villa, Puyol, Silva o Piqué, también lo hace por la de Iker Casillas. ¡Houston, tenemos un problema en la portería!

Frente a Croacia como contra Inglaterra en Sevilla, por recordar los dos últimos partidos, De Gea no ha sido el único culpable de los goles encajados. Pero mientras que antes ‘San Casillas’ paraba lo que parecía imposible, con De Gea los contrarios siempre marcan lo que antes paraba el portero o ellos mismos echaban fuera. Ahora ni queriendo fallan. Y si no aciertan, tranquilos, que está De Gea con su inestimable colaboración.

Un equipo que aspira a volver a la senda de los triunfos no puede encajar tantos goles. España da muchas facilidades a los rivales y para colmo, el último obstáculo es un amigo del que no te puedes fiar. A la defensa de la Selección, que tampoco es una garantía, le entran los nervios cada vez que el rival tira o se acerca a la portería, porque aunque le defiendan públicamente, en privado…

Mi respetado David de Gea, como decía don Alfredo Di Stéfano: “No te pido que atajes las que vayan dentro, pero por lo menos no te metas las que vayan fuera”.