España, la cigarra y la hormiga

José Moisés Martín Carretero, colaborador de 20minutos.
José Moisés Martín Carretero, colaborador de 20minutos.
JORGE PARÍS

La economía moderna es una sucesión de etapas de euforia y pánico y en estos momentos estamos viviendo el fin de una etapa de euforia. La salida de la crisis permitió recuperar ritmos de crecimiento económico altos, rebajar los niveles de desempleo y volver a hacer fluir el dinero hacia las empresas y la mayoría de las familias.

Llevamos, en España, cuatro años de crecimiento ininterrumpido y las perspectivas para 2018 y 2019 son también buenas, con crecimientos por encima del 2%. Pero este crecimiento no va a durar siempre: las previsiones hablan de cierta ralentización en 2018 y 2019, y un incremento de los riesgos financieros por el exceso de deuda que aún cuelga sobre nuestras cabezas.

El Banco Central Europeo no se decide todavía a pisar el freno y mantiene unos tipos de interés bajos, con una inflación que sigue sin aparecer con fuerza en la eurozona. La semana pasada, durante las reuniones de primavera, el Fondo Monetario Internacional señalaba la necesidad de aprovechar lo que queda de crecimiento para reducir la deuda y mejorar la posición fiscal de los países más castigados por la crisis, como España.

Un fallo en el sistema financiero o una reversión del comercio internacional debido a la guerra comercial de Trump podría afectar muy negativamente a Europa y a España, y convendría estar preparados. Como la hormiga de la fábula de Samaniego, tendríamos que estar ahorrando para los malos tiempos. Bien al contrario, y sin haber arreglado casi nada de lo que nos abocó a la crisis más profunda de los últimos 80 años, nos dedicamos a hacer de cigarras fiscales, regalando lo que no tenemos a costa de unos pocos votos más. Ver para creer.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento