Estimado Gauthier, marido del primer ministro de Luxemburgo, Xabier Bettel:

No te lo tomes como algo personal. El hecho de que el otro día la Casa Blanca olvidara mencionarte en el pie de la foto en la que posabas con las esposas del resto de los mandatarios de la OTAN es algo que va más allá de ti. Ibas muy elegante, no es por eso.

Te agradezco que te pusieras en esa foto. Así se hace. Así se visibiliza y así se normaliza

El problema es que aún hay gente a la que ciertas cosas hacen que se les cortocircuite el cerebro. Y que un varón que preside un país tenga marido es mucho más de lo que algunos pueden procesar. El matrimonio homosexual está más aceptado que visibilizado. Y eso que ya de por sí está poco aceptado (qué panorama) en muchas partes del mundo, como en Estados Unidos, por ejemplo, a pesar de sus progresos. En cualquier caso, esa foto en la que posaste como un pionero valiente tiene algo de perverso que hay que ver en una segunda lectura. ¿Te has fijado en que eras el único hombre? Sí, claro, qué tontería. Sin embargo, en aquella reunión de la OTAN había siete países con mujeres al frente de sus gobiernos: Croacia, Estonia, Lituania, Noruega, Polonia, Reino Unido y Alemania. Seis de ellas están casadas con varones. ¿Todos los maridos de esas mujeres estaban ocupados? ¿No lo estaban ninguna de las mujeres de los mandatarios que sí estaban allí contigo? Creo que solo tú entendiste que no es una vergüenza posar junto a mujeres. No es una vergüenza que a tu pareja le vaya mejor que a ti, que sea más importante, por más que tú tengas testículos y ella ovarios. Yendo un poco más allá… ¿Por qué os hicieron posar? Las primeras damas y el primer caballero no sois trofeos inútiles y vacíos que se llevan a los viajes de trabajo no se sabe muy bien a qué. ¿Para qué vais? En el caso de Trump, para que Melania le aparte la mano y le ignore de lo lindo (cómo la entiendo), sí, pero ¿y las demás? El próximo día me llevo a mi chica al trabajo y le hago fotos de pie en medio de la redacción como un pasmarote. No va a ser ella menos. Ridículo, ¿no?

Pues eso. Te agradezco en cualquier caso, Gauthier, que te pusieras en esa foto. Así se hace. Así se visibiliza y así se normaliza. Así se quiebra la superficie dura de las más duras cabezas. Así se abre el resquicio por el que entra la semilla de la igualdad. Así se abona.

Así se consigue un mundo en el que nadie repare, en el que a nadie le importe, con quién estás casado. O casada. O arrejuntado sin más, ya de paso.

Uno que no se olvida de tu nombre. Isra Álvarez