Por las fechas en las que estamos y dado que esta será mi última columna antes de un pequeño descanso, tenía que hablar sobre este tema. En realidad hice una encuesta en mi Facebook personal preguntando a mis amigos sobre qué escribir y el resultado fue unánime: las vacaciones.

Y es que nos pasamos el año soñando con las vacaciones, más o menos, supongo, según lo motivador o estresante que nos resulte nuestro trabajo y la necesidad de desconectar, pero es cierto que el solo hecho de nombrarlas nos ilusiona. Cuando se acerca el verano, las vacaciones empiezan a ocupar un lugar importante en las conversaciones entre amigos y familia, "¿qué vais a hacer este año?", "¿dónde os vais a ir?"... Ahí podemos encontrar de todo: desde los que necesitan poner tierra de por medio y huir cuanto más lejos mejor hasta a los que el irse al pueblo de al lado les parece un planazo; desde los que planean juntarse con un montón de amigos hasta los que se perderán solos en algún país; o desde los que van a inundar nuestras redes sociales de fotografías hasta los que sueñan con desconectar el móvil. Sea como sea, todos intentaremos de alguna forma llegar a septiembre con las pilas cargadas para afrontar un nuevo curso.

En mi caso y dado el cambio que ha experimentado mi vida, pasaré la mitad del verano en mi Asturias natal, en unas vacaciones familiares de playas, pícnics y actividades por la tierra, y quizás alguna pequeña escapada todos juntos.

Recordad pasar siempre por el tamiz las cosas que veáis por las redes sociales

La otra mitad, llevo testeándola entre mis amigos desde hace dos o tres meses: "¿Nos vamos a algún sitio? Donde queráis, cuando queráis, como queráis...". Sí, así de fácil se lo he puesto y la realidad es que está la cosa complicada. De los que tienen pareja, en principio nos olvidamos, aunque no os creáis, se lo he propuesto también. El resto, unos por trabajo, otros por pereza, algunos por falta de decisión y otra parte porque no nos cuadran las fechas, pero el caso es que metidos ya en harina como estamos, sigue sin haber nada decidido.

Y así, me he encontrado hace unos días poniendo en Google ‘vacaciones para singles’ (porque ahora no somos solteros ni separados ni divorciados, ¡ahora somos singles!) y os digo que en cualquier momento digo eso de ‘ahí os quedáis’, me lío la manta a la cabeza y me uno a un grupo de estos estupendos que han proliferado como setas y que salga el sol por donde quiera. ¡Ya os contaré!

No obstante, si al final no podéis iros de vacaciones, no os preocupéis, porque como bien sabemos todos, las vacaciones son como un sábado de fiesta con tus amigos: cuando sales, nunca es para tanto, pero cuando tú no sales, parece que ha sido el sábado. Así que recordad pasar siempre por el tamiz las cosas que veáis por las redes sociales, incluidas las vacaciones de vuestros amigos.

Y sea como sea, ¡que tengáis feliz verano!