El independentismo sabe que su influencia será limitada en Madrid porque Pedro Sánchez intentará no depender de ellos para gobernar en toda la legislatura. Su poder queda limitado al Parlament, que no es poco, y por ello el rechazo a Iceta cobra gran valor para ERC y JxCAT. Lo que igual no han calibrado es que rechazar a Miquel Iceta es decir 'no' al diálogo.