Hacienda ha corregido una de las mayores injusticias sobre las ayudas que recibes por maternidad o paternidad: resulta que tributan.

La combinación era grotesca. Lo que durante un año te pagan, te lo cobran cuando haces la declaración de la renta.

Una corrección necesaria si se quiere fomentar la natalidad en un país donde, según el INE, ha descendido un 29% en la última década.